Punto de quiebre

Roberto Molina

Uno de los problemas más frecuentes de lo que uno imagina en las relaciones de pareja, es la dependencia emocional, ésta no tiene razones económicas, de estatus, o minusvalías de algún tipo.

Se trata de una necesidad afectiva extrema, excesiva y continua, siempre va en ascenso y no guarda tregua, quienes la padecen buscan una respuesta en las relaciones de pareja, utilizando como en muchas de las cosas que nos suceden al “amor”, se trata entonces de una necesidad de carácter afectivo y no de otro tipo.

Sin embargo, no hay que perder de vista que las adicciones son dependencias, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que una adicción es una enfermedad física y emocional, y de manera práctica y tradicional es una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación, por la satisfacción que causa o produce en una persona.

Este tipo de patología se presenta en mayor número de casos en mujeres y escasamente en hombres.

La razón se encuentra a nivel cerebral, ahí el hipotálamo es la estructura cerebral relacionada con las emociones, de las estructuras subcorticales, la amígdala cerebral se relaciona de manera más consistente, como la estructura responsable para la formación de asociaciones entre los estímulos, el refuerzo o el castigo, también interviene la corteza prefrontal, la cual cobra relevancia por su inervación dopaminérgica. Algunas partes del lóbulo frontal que alberga las funciones de toma de decisiones y resolución de problemas, son proporcionalmente mayores en las mujeres, al igual que la corteza límbica, que regula las emociones.

En una relación… cada quien escoge a sus verdugos 

Los dependientes emocionales tienen un patrón de comportamiento muy característico para elegir sus parejas, siempre los buscan egocéntricos, egoístas, altaneros, dominantes, sobrados de sí mismos, ventajosos, autoritarios, intolerantes, opresores y poco afectivos, les encanta causar daño o maltrato físico y psicológico.

El dependiente cree que su verdugo es superior y su mente así lo registra, por lo que quienes lo rodean, están obligados a reconocer esto, y no solo eso, también tiene que contribuir a que su verdugo sea feliz y tenga todo.

Cuando son agredidos los compensan, los llenan de regalos, les dan dinero y hasta les piden perdón, como en los viejos tiempos del pégame, pero no me dejes y si me matas, solo te pido que no me olvides.

Cuando tienen la oportunidad de terminar una relación se enganchan de manera inmediata con otra persona de las mismas características o aún más intensas.

¿Por qué verdugos así?

Cuando la contraparte se sabe idealizada o que lo están encumbrando por sus acciones, aumenta la fuerza de su violencia, el sometimiento y el control de su pareja les produce placer y buenos dividendos. A mayor sometimiento mayor ganancia. Hasta llegar al punto que hacerle la vida imposible a su o sus parejas se vuelva un suculento negocio y un punto de quiebre.

¿Sumisión o entrega a la pareja?

Los dependientes emocionales no viven para ellos sino para su o sus verdugos (puede llamarle pareja), quienes, de manera gustosa, aceptan como si se tratara de obtener un trofeo, la entrega y sumisión de su pareja sin condiciones.

El importante es la contraparte del dependiente emocional, quien fija condiciones, tiempos y es quien mantiene el control de la situación como si se tratara del dueño de su pareja.

La relación nunca va a mejorar no se engañe

Estas relaciones son negativas, las acciones de desprecio por el dependiente y la violencia van en aumento, hasta que la convierten en esclava de las circunstancias.

El verdugo puede sufrir cambios en su personalidad, que lo conduzcan a actitudes cada vez más violentas tanto físicas como psíquicas.

La dependiente aceptará así castigos, humillaciones, infidelidades, burlas, desprecios y no solo eso, los justificará y se los celebrará a su pareja, mientras eso ocurre la depresión y la abstinencia se dejarán venir de manera apresurada.

¿Usted ya escogió a su verdugo?, mire que lo puede hacer, mientras disfruta del placer de una buena taza de café.

Twitter: @molinaroberto  

Facebook: RobertoMolinaH

Vía @Viral_Noticias

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