Roberto Vizcaíno: Incertidumbre

Roberto Vizcaíno
La semana que comienza, pasará sin duda a la historia como una de las de mayor incertidumbre mundial.
Y es que esta semana no sólo asumirá finalmente la presidencia de los EU el empresario Donald Trump, sino que por ello arreciarán las amenazas de un colapso económico, político e ideológico si precedentes.
Al fin “tiempos líquidos” estos que vivimos, según lo documentó extraordinariamente Sygmunt Bauman, en los que “la normalización de lo excepcional” es la característica en nuestras sociedades, según lo describe a su vez Moisés Naím en su texto en diario español “El País”, el mundo entero entrará esta semana en un camino incierto.
Hoy no solo nada es seguro, sino que las cosas más absurdas cobran “normalidad” debido a las nuevas formas de comunicarnos en redes sociales e internet.
En este esquema, vemos -sin poder hacer nada- como un loco llega a la presidencia del país todavía más poderoso del mundo, y en razón de la legalidad y la democracia, se le entrega el botón que puede desencadenar lo que sería la última gran guerra mundial.
Ya China advirtió que con ellos Trump no juega y que la alternativa es la confrontación armada.
Para nosotros, los mexicanos, no hay más camino. O aceptamos que tenemos que irnos con otros socios comerciales, o las locuras de Trump nos van a dejar peor que lo que dejó el oso al renacido de la película de Alejandro González Iñárritu.
Con Trump está más que claro, no hay forma de negociar. Simplemente no es confiable.
Así que a vivir la incertidumbre, pues.
AHORA TODOS SOMOS AUSTEROS
Ante la revuelta civil provocada por el alza de gasolinas, la reacción de todo lo que no es popular ni ciudadano –gobierno, funcionarios, legisladores, empresarios, líderes gremiales, etc-, fue ir de inmediato a la austeridad.
Así el presidente Enrique Peña Nieto no sólo nos recetó un rancio Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar para cuidar el patrimonio, el ahorro, la estabilidad y el futuro de las familias, sino que ahí mismo para que veamos su buena disposición a la solidaridad con los más fregados por las alzas de gasolinas, anunció un recorte de sus ingresos de 10 por ciento, medida que también se aplicaría de inmediato, faltaba más, al salario de la alta burocracia, esa que ingresa cada mes entre los 150 mil, 200 mil o más pesos al mes.
No se sabe si el recorte también se reflejará en los bonos y otras percepciones y beneficios que esa alta burocracia recibe cada año.
Una vez anunciado el recorte salarial vino un muy menguado efecto dominó que incluyó a algunos gobernadores –no a todos por supuesto, porque la mayoría se ha mantenido en la sombrita, como reteniendo el respiro, no sea que alguien volteé a verlos-, y a diputados y senadores.
EN EL INE
Cuestionados por algunos medios por sus gastos y enormes ingresos, los consejeros electorales del INE anunciaron por su parte que ya no construirán, por ahora, su nueva sede y que los mil y tantos millones de pesos que tenían “ahorrado” para eso, los entregarán a Hacienda.
Pero no crea que la decisión fue algo espontaneo entre los consejeros. No, para nada. El asunto fue doloroso y requirió –dicen las crónicas del asunto-, dos días deliberaciones.
Y es que no era sólo no construir el edificio previsto, sino que los consejeros decidieron también rebajarse –como el Presidente de la República-, el 10 por ciento de su salario que anda por los 200 o 300 mil pesos mensuales en un cargo garantizado por entre 7, 10 o 14 años, según sea el caso.
EN EL SENADO
Como la irritación popular es fuerte y profunda contra todo lo que represente al Gobierno, partidos o funcionarios, el presidente del Senado, Pablo Escudero adelantó que una vez consensuado con sus compañeros de la Mesa Directiva integrada por legisladores del PRI, PAN, PRD, PVEM y PT se determinó que en esta cámara durante 2017 se aplicará un acuerdo de austeridad y disciplina presupuestaria.
Esto implica al menos 30 acciones para reducir el gasto sin que ello afecte el cumplimiento de metas y objetivos.
Por ejemplo no habrá nuevas contrataciones de personal, ni de base ni por honorarios. Tampoco habrá autos nuevos para senadores. Y viáticos y pasajes serán sometidos a rigurosa observación así como el suministros de oficina, servicios de alimentación y de telefonía.
Por supuesto que el pago por consumo de combustibles quedará casi anulado.
Tampoco habrá ya para pago de consultorías, estudios e investigaciones, o gastos de comunicación social, de impresión digital y de fotocopiado, entre otros.
Y se racionalizará el servicio de energía eléctrica, consumo de agua al tiempo que se privilegiará el uso de medios digitales de comunicación, como el e-mails, almacenamiento en dispositivos de acuerdo a lo previsto en el programa: “Sin papel en el Senado”.
Todo ello es independiente de lo que proponen un grupo de senadores de Acción Nacional quienes afirman que se puede aplicar un recorte de al menos 2 mil 345.6 millones de pesos al Congreso de la Unión en su conjunto.
Todo ello de 7 partidas innecesarias, aseguran.
Los panistas afirman que ese monto se ahorraría si se eliminan remuneraciones especiales y estímulos recibidos por diputados y senadores, así como ayudas a alimentos, combustibles, viáticos, artículos deportivos y servicios de comunicación y publicidad.
La propuesta viene de los senadores Marcela Torres Peimbert, Francisco Búrquez, Ernesto Ruffo, Víctor Hermosillo y Juan Carlos Romero Hicks.
Algo similar trae en San Lázaro el coordinador de los diputados del PAN, el michoacano Marko Cortes.
El tema es: ¿y por qué no aplicaron, propusieron antes esos recortes?, ¿Por qué dejar que el país esté a la orilla del precipicio para desechar tanta cosa inútil que costaba tanto?
Ahora, respecto del recorte de salarios del 10 por ciento, la verdad es que no hay para dónde hacerse.
Con los salarios que tienen lo que debieran hacer desde el Presidente hasta el último diputado y consejero electoral, es al menos irse al 50/50, ¿no? ¿Pero sólo el 10 por ciento?
En fin…
¿PERSECUCIÓN POLÍTICA?
Y mientras gira la rueda de la incertidumbre y la ira popular, en asuntos más terrenales e inmediatos, la Asociación Nacional de Ex Alcaldes Humanistas, que integra a ex alcaldes blanquiazules denunció que en Puebla, se ha iniciado un proceso de persecución en contra del expresidente municipal Eduardo Rivera.
El caso que huele a vendetta política, afirman, es porque este procedimiento surge luego de 3 años de que Rivera concluyó su mandato.
Ahora resulta, afirma Antonio Zapata Guerrero, líder nacional de la Asociación Nacional de Ex Alcaldes Humanistas, que los diputados locales detectaron “irregularidades en su cuenta pública 2013”.
Una de dos: o los diputados poblanos andan muy atrasados en eso de revisar cuentas públicas, o de plano hay consigna para echar a andar la maquinaria de la venganza gubernamental en contra del exalcalde.
El caso es que, de acuerdo a los seguimientos realizados por la propia Asociación Nacional de Ex Alcaldes Humanistas, la gestión de Eduardo Rivera, ha sido una de las mejores calificadas por el PAN.
Por ello esta organización exige que: las cuentas públicas sean instrumentos de rendición de cuentas ciudadanas, y no de control o chantaje político.
Y dejaron en claro que como Asociación, “nos preocupa y nos atañe todo lo concerniente a la forma en que se han venido dando los procesos de las cuenta públicas de nuestros ex alcaldes. Por eso nos sumamos a lo ya manifestado por todas las asociaciones de alcaldes en el país y expresamos respetuosamente nuestro desacuerdo con el H. Congreso del Estado de Puebla, de juzgar en sentido negativo una administración que a todas luces, ha sido de los mejores gobiernos panistas”.
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