El reto es un presupuesto con responsabilidad social

Elías Franco Barrera

Sin duda los presupuestos federales en México son el mayor instrumento de política económica para impulsar el desarrollo nacional en todos los ámbitos: infraestructura y los servicios públicos; el campo, las empresas y el comercio; la educación, la investigación en ciencia y tecnología; la salud, la seguridad y la estructura para el funcionamiento de los tres órdenes de gobierno en el marco del pacto federal.

El ejecutivo federal a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), presenta ante el Congreso de la Unión, el paquete económico que se integra por los Criterios Generales de Política Económica, la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación.

Las proyecciones económicas y presupuestales no son las más alentadoras, pues hay condiciones poco favorables en el entorno macroeconómico e internacional, como el tipo de cambio y los precios del petróleo, entre otros factores, que inciden en el buen desempeño de la economía.

Como analista en temas de desarrollo social, es indicativo señalar que el Estado Mexicano deberá considerar las prioridades del desarrollo nacional, reconstituyendo presupuestalmente los programas y las acciones que se encargan de atender los derechos sociales en materia de acceso a la alimentación, educación, salud, seguridad social y vivienda, pues el gran riesgo es de carácter social que se explica en el incremento de personas en situación de pobreza.

Es decir, en términos presupuestales, las políticas sociales, se evalúan por los niveles la eficiencia de los gobiernos para mejorar los indicadores de bienestar social con un país como el nuestro dónde se estima que 55 millones de personas se encuentran en situación de pobreza y de las cuales, una de cada dos, son habitantes de los estados de México, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Puebla.

El otro componente que se articula con los derechos sociales, de acuerdo con la medición multidimensional de la pobreza, es la línea del bienestar económico, determinada por el costo de la canasta básica y los niveles de ingresos de los hogares.

La característica de los hogares en situación de pobreza, es que destinan un mayor porcentaje de sus ingresos para la adquisición de la canasta básica alimentaria en la línea del bienestar mínimo, determinante de la pobreza extrema por insuficiencia de ingresos para comprar alimentos.

Por información obtenida de la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares (ENIGH), se establece que mientras que el 10 por ciento de los hogares con menores ingresos dedican el 50.7 por ciento de su gasto a alimentos, por otra parte, el 10 por ciento de los hogares con más altos ingresos dedica sólo el 22.5 por ciento.

Los indicadores nos muestran una diferenciación de los estratos en la sociedad, de tal forma que cada vez se abren las brechas que separan a los hogares de los sectores de mayores y menores ingresos que muestran a México como un país de contrastes.

El planteamiento central para contribuir en materia de desarrollo social con enfoque de derechos, es la elaboración de un presupuesto con responsabilidad social, que además sea promotor de empleos dignos que permita a las clases trabajadoras garantizar el acceso a la canasta básica de las familias y los satisfactores necesarios para el bienestar como la vivienda, los servicios de salud eficientes, la seguridad social, educación de calidad, las tecnologías de la información y un ambiente de paz en la sociedad mexicana.

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