Política exterior de EPN

Con dos secretarios de relaciones exteriores, dos embajadores en Washington, así como nombramientos cuestionables –como tel del consulado en Barcelona para el exgobernador veracruzano, Fidel Herrera–, la política exterior del actual gobierno federal ha sido duramente cuestionada, en particular a raíz de la visita de Donald Trump a México la semana pasada. Conviene revisar lo planteado en la plataforma electoral que presentó como candidato a Enrique Peña Nieto.
Propuestas olvidadas
Si bien las plataformas electorales son instrumentos que por ley deben presentarse en el marco de un proceso electoral, también es cierto que son documentos pocas veces revisados, menos aplicados y las más de las veces olvidados.
Una plataforma supone un esfuerzo de una fuerza política por delinear cómo será un eventual gobierno emanado de sus filas, aunque en la práctica las propuestas que contiene no se hagan realidad una mayoría de ocasiones.
En el caso del actual gobierno federal, en el contexto de la campaña electoral 2012, la plataforma electoral que acompañó como candidato a Enrique Peña Nieto fue el espacio para plantear algunas propuestas, en especial acerca de la relación con Estados Unidos.
Así, en el capítulo dedicado a las “Prioridades regionales (de) América del Norte”, se puede leer que el partido y su aliado verde comentaron que: “con Estados Unidos tenemos una intensa relación que debe estar sujeta a procesos continuos de adecuación a los distintos momentos de la política de ambos países”, por lo que era necesario “fortalecer la cooperación en los temas vinculados con el TLCAN, particularmente los problemas agudos del campo, el medio ambiente y la distribución de agua en la frontera, e ir dando solución a la problemática de las ciudades binacionales fronterizas”.
Adicionalmente, señalaron que como coalición, “nos pronunciamos contra toda forma de discriminación, racismo, intolerancia y violencia, en especial contra las políticas y legislaciones migratorias que fomentan la xenofobia y la inseguridad de los migrantes”, y que “la relación con Estados Unidos debe basarse en el diálogo, el respeto irrestricto a los derechos humanos, la reciprocidad, el beneficio mutuo y la búsqueda de soluciones negociadas a los conflictos y diferencias en el tratamiento de los problemas bilaterales y globales”.
Asimismo, que “en materia de seguridad, nos pronunciamos enfáticamente por reforzar los esfuerzos conjuntos en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, que “ratificamos que hay que asegurar el clima de confianza mutuo que permita el intercambio de inteligencia e información confidencial. Confirmamos que se deben continuar los esfuerzos por disminuir el consumo de estupefacientes en ambos países, el lavado de dinero, y el tráfico de armas y precursores químicos a México”.
Si bien algunos de estos temas fueron mencionados por Peña Nieto en la conferencia de prensa que tuvo con Trump en la visita relámpago del candidato republicano, retomando algunos de los puntos que se publicaron en la plataforma presentada en 2012, el manejo que se hizo de la comunicación del gobierno fue tan malo que nadie entendió la razón por la cual fue invitado dicho personaje.
Además, hay que considerar que la plataforma también incluía un punto acerca de la posición que los connacionales en aquel territorio mantienen ante temas políticos: “la población mexicana en Estados Unidos tiene limitantes para tener influencia política. Los consulados y la Embajada deben acercarse a esas comunidades y actuar como intermediarios entre las necesidades de los connacionales y las autoridades estadounidenses.

Corresponde a las organizaciones hispanas, tanto nacionales como locales, asumir los liderazgos frente a las autoridades estadounidenses”.
¿Qué se ha hecho al respecto? Además del cambio de embajador, se podría concluir que muy poco.
Otro punto contenido en la plataforma que se pudo utilizar en el marco de la visita de Trump, para resaltar la importancia de los trabajadores mexicanos en la Unión Americana, podría haber sido el relativo a un programa de empleo temporal: “nos pronunciamos por un programa de trabajadores temporales, prestando especial atención a la protección de sus derechos humanos y a sus condiciones laborales”.
Finalmente, llama la atención que una de las propuestas de la plataforma que ayudó en su campaña a Peña Nieto, haya sido poco explorada o, al menos, poco difundida a la ciudadanía, pues podría servir para impulsar la imagen de México ante el mundo, bastante maltrecha por cierto debido a los escándalos que rodean a nuestro mandatario.
Dicha propuesta señalaba: “Diversificar nuestras relaciones exteriores, buscando socios estratégicos que nos abran nuevos mercados, fuentes de inversión y tecnologías, que nos sitúen en redes de mayor gobernanza regional, continental, transnacional y global, y que contribuyan a superar asociaciones y relaciones ancestrales ya onerosas”.
Tal parece que la visita de Trump fue otra oportunidad perdida.
Del tintero
Por cierto, el formato de encuentro con jóvenes tampoco convenció. Otro tache para Peña Nieto y compañía.

@AReyesVigueras
Columnista en el Diario Digital Indicador Político y en la Revista Digital Indicador Político. Docente en la Universidad del Valle de México, Universidad de la Comunicación, Universidad Insurgentes y Escuela Bancaria y Comercial. Autor del blog Queso, PAN y Vino a favor del Partido Acción Nacional. Laboró en revista La Nación con notas informativas, crónicas, reportajes, así como entrevistas a presidentes, gobernadores, alcaldes, legisladores, entre otros.

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