OMS apuesta todo a AstraZeneca Por Claudia Luna Palencia

La postura oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que, todavía, no hay ninguna vacuna disponible contra el  SARS-CoV-2 y que, hasta el momento, hay 8 proyectos candidatos a vacuna en la fase III.

Así lo expresó ayer, Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana  de la Salud (OPS) de la OMS, tras remarcar que muy probablemente demoraremos “algunos meses más” antes de que haya en efecto una vacuna disponible para la gente.

Lo sé resulta contradictorio es como si Rusia y sus científicos no existieran con su patente Sputnik V anunciada el pasado 11 de agosto por el propio mandatario, Vladimir Putin.

Es más, una semana después, China anunció  que tiene también su primera patente de vacuna del Covid-19 se trata de la inmunización ensayada por CanSino Biologics.

Las autoridades regulatorias chinas confirmaron que  el ensayo clínico quedó registrado el 18 de marzo y la patente, el pasado 11 de agosto  bajo el nombre de Ad5-nCOV; no usaron un nombre emblemático como el caso de los rusos para indicar su supremacía.

Rusia y China dicen que ya tienen la vacuna, pero la OMS sigue siendo cautelosa  al respecto, advirtiendo además que ambos países deben argumentar con los ensayos clínicos comprobados que la inoculación es segura para todos los grupos de edad.

Básicamente son años los que demora encontrar una vacuna efectiva, simplemente a China le ha tomado cinco meses desarrollarla contando el tiempo desde que la registró; de la rusa no se tiene información y ambas comparten que sus respectivas autoridades han decidido probarla en el personal de las fuerzas de su ejército.

En ambas naciones, la vacuna será obligatoria  no solo en el ejército, también en su personal sanitario y el docente; y dejarán que la población en general decida ponérsela aunque sí tomarán en cuenta a los grupos de mayor riesgo para que sean los primeros en ser cubiertos.

La vacuna rusa utiliza dos cepas de adenovirus tipo 5 y tipo 26 “de las que extrajeron la parte responsable de la replicación del virus” para insertarle ADN; en el caso de la china, ha sido elaborada a partir de un adenovirus del resfriado común, igual que la rusa, con un adenovirus tipo 5 en la que introdujeron “en las células humanas la información genética” del SARS-CoV-2.

En cambio, la de Oxford, con su proyecto con la farmacéutica AstraZeneca están usando un adenovirus de la gripe de un chimpancé, es su vector; en tanto que, en la rusa y en la china, el adenovirus es humano.

A COLACIÓN

La fase III de experimentación clínica de una vacuna es la que indica si ésta es efectiva dado que es probada en numerosos grupos humanos de más de 30 mil personas.

¿Qué va a pasar con las vacunas que ya tienen en Asia? Barbosa nos explicó a los periodistas que seguimos las ruedas de  prensa de la OMS  y OPS que Rusia y China pueden usar su vacuna y producirla para ponérsela a su gente y fuera de sus fronteras, para comercializarla, necesitarían que las autoridades regulatorias sanitarias de los países interesados en tenerla les den su autorización para entonces comercializarla.

En el caso de la OMS, que precalifica todas las vacunas, para que Rusia o China la vendan a los países que están en el mecanismo COVAX  o bien en la Alianza de Vacunas necesitan la aprobación del organismo y para ello contar con toda la información clínica de todas las fases; no se vale que solo tengan información de la fase I  y II y no de la última o que se salten procesos.

Sin esa aprobación, ningún país dentro de COVAX o la Alianza de Vacunas, podrá adquirirla y tengo la impresión de que existe un denodado interés en la OMS porque la vacuna beneficiada sea la británica de la Universidad de Oxford que será producida con AstraZeneca e intuyo que en ese interés se esconde algo más que podría ser pecuniario.

Que todo los huevos se pongan en la cesta de AstraZeneca contribuirá solo a crear un gran monopolio farmacéutico que a nadie beneficiará;  no sé si la farmacéutica sea donante de la OMS, pero todas las fichas siguen moviéndose para producir en masa, la inmunización que será anunciada de forma inminente por Oxford. ¿Qué hay detrás?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *