Cultura: “Al final y en la cocina” por Joel Hernández Santiago

A la señora Irma Eréndira Sandoval se le hace eterno el puesto, o eso cree. Da la impresión de que su arrogancia proviene de su certeza de esa eternidad y de su cercanía con el presidente de México por dos caminos. Por tanto se comporta como “Pedro por su casa” en un cargo público que sustenta su sueldo con recursos públicos, ahora tan en riesgo por la crisis económica que ya está a la vista…

Pero nada… ella, como si nada, y sigue lanzando dardos envenenados en lugar de asumir su cargo como una seria funcionaria con responsabilidad pública y en el que sus ocurrencias, sus dichos, sus decisiones (Bartlett i.e.) y sus errores nos cuestan muy caros a todos los mexicanos…

… Porque ella es parte del gobierno que, como todo gobierno, asume una responsabilidad para cuidar “nuestros fueros y privilegios” y no para poner el dedo en la frente a todo mundo, a modo de prefecta de secundaria.

Ella está en una dependencia sensible e importante para todos nosotros: La Secretaría de la Función Pública, que es decir, cuidar la acción y obra de los funcionarios de gobierno por su responsabilidad pública. Lo dicen ahí mismo:

“La Secretaría de la Función Pública (SFP) es la dependencia del Poder Ejecutivo Federal, responsable de que los servidores públicos federales se apeguen a la legalidad durante el ejercicio de sus funciones, así como de sancionar a los que no lo hacen así; promover el cumplimiento de los procesos de control y fiscalización del gobierno Federal…”

Esto entre mucho más y muchas otras razones. Para eso fue creada esta dependencia en 1983, precisamente durante el gobierno del ‘neoliberal’ Miguel de la Madrid, por entonces llamada  “Secretaría de la Contraloría General de la Federación.”

Pues desde esta oficina con orígenes neoliberales, la señora lanzó uno de esos dardos para ironizar sobre el Paro Nacional de Mujeres al que convocaron ellas, en multitud, para el 9 de marzo de este año: Así que en febrero, ella envió un tweet en el que invitaba a las mujeres a no quedarse en casa con la tentación de “lavar trastes y arreglar ropa”. Así puesto.

En su biografía enciclopédica-digital, dice que la señora ‘es doctora en Ciencia Política por la Universidad de California en Santa Cruz, licenciada en Economía por la Facultad de Economía de la UNAM y licenciada en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana. También es maestra en Estudios Latinoamericanos, por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y en Ciencia Política, por la Universidad de California.’

Si todo esto es así, pues nada, que uno no tiene más que recordar la sentencia atribuida a Miguel de Unamuno, quien afirmó que  “Lo que natura non da, Salamanca non presta”.

Todo esto viene a tema luego de que la presión y el descontento de actores, productores, bailarines, coreógrafos, escritores, dramaturgos, iluminadores, editores, y demás integrantes de la comunidad artística y cultural de México, criticaron la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador de acabar con los fideicomisos…

Esto incluía al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), que es un organismo que apoya a la creación y a los creadores. A la vista del estruendo, las secretarías de Hacienda y Crédito Público y de la Función Pública lo incorporaron a la estructura de la Secretaría de Cultura (SC) entendido esto como una dádiva “para que no desaparezca”.

Esto generó críticas de esta comunidad en defensa de este Fondo, toda vez que se le somete a una Secretaría en la que la creación artística y cultural se ven amenazadas.

Ella envió un tweet: “Se acabó el Fonca salinista, nacido para controlar a los rebeldes y premiar a los compadres”. Esto representaba además de un regaño, también una burla.

Y ante la reacción crítica nacional, siguió: “Serénense artistas. 1) Es un hecho histórico que Salinas creó FONCA en marzo de 1989, para mitigar las críticas al fraude electoral. 2) Pero “origen no es destino” y por supuesto que reconozco la gran valía de la comunidad artística…

“3) Hoy @cultura_mx tiene rango Secretarial y debe funcionar a plenitud a favor del interés público, en lugar de depender de contratos privados (fideicomisos) para operar. 4) El cambio no implica reducción o suspensión de los apoyos actuales a artistas. Flaco favor hacen a la cultura quienes añoran las formas del pasado”. Así puesto ahí. Una forma humillante de ‘salvación’.

Pero ahí están la incultura de una secretaria de Función Pública que no entiende a la creación artística y cultural como esencial de toda colectividad nacional; su origen y trascendencia, y su menosprecio y politización del tema. No obstante que urgen fondos para su estímulo a la cultura.

Esa misma cultura que lo mismo está hecha de esencias como también de verdades; está hecha de imaginación y creación; de insondables profundidades como también de luz y armonía. Es la misma cultura que nos ha dado “El laberinto de la soledad”; “El principio del placer”…

… Las intensidades del muralismo mexicano; la música, la arquitectura, la literatura, la plástica toda, las artes todas y la forma como nos concebimos y cuál será nuestro destino y trascendencia como sociedad, como Nación y como individuos. Una de las huellas imborrables del paso del hombre en la historia es la cultura.

Por supuesto, la cultura en este país, en este momento, es el eslabón sacrificable, o como se dice a todo lo que no es importante según la burocracia: “al final y en la cocina”…

Pero nada, que de vuelta a Unamuno, está claro eso, si, eso: “Lo que natura non da, Salamanca non presta”.

Es periodista y editor. Ha sido editorialista en periódicos como UnomásUno, La Jornada, El Financiero y más. Fue coordinador de opinión de El Financiero y director de Opinión de El Universal. Fue editor en la UNESCO y director editorial de Le Monde diplomatique. Publica en El Sol de México, La Silla Rota, Indicador Político y más. Ha coordinado obras como: “Planes en la nación mexicana”, con El Colegio de México y “Pensar a David Ibarra”.

 joelhsantiago@gmail.com

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