Marco Antonio Toledo:  La lista de plurinominales

Marco Antonio Toledo Izaguirre / Politólogo

Un joven que trabajaba en ventas, a quien le había sido difícil consolidarse y conseguir la calificación de la empresa en la que él quería estar, un día por fin consiguió cerrar un buen negocio con un cliente que había recibido antes la asesoría de un compañero de la misma, pero de diferente franquicia.

A los pocos días conoció a este otro asesor que al igual que él trabajaba duro por llevar el pan a casa. Es obvio el desafío de la decisión que represento para el primero, pues la empresa dentro de sus principios tenía el juego limpio (Fair play), algo que de alguna manera podía disfrazarse por que pertenecían a diferente firma en Oaxaca. Con todo el dolor y guardando el secreto a su familia, decidió informar al asesor que le correspondía para que brindara los servicios pertinentes. No sé en qué concluyo el negocio. Sé que él no gano nada, pero aprendió mucho al darle el lugar a quien le correspondía.

El proceso de los espacios en las listas de diputados plurinominales es semejante a esta anécdota. El cuestionamiento constante desde su creación, con la siempre citada reforma de 1977; ha sido el método de designación por la cúpula de cada partido. Esa selección que en los “Consejos de partido”, que obedece a la trayectoria al interior de los mismos y el robustecimiento de sus curriculums, nos hace pensar en lo que José Auth Stewart, un investigador chileno de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), explicaba “para que los electores estén verdaderamente representados por los candidatos, es indispensable que todos los partidos políticos compitan con candidatos propios y que las elecciones internas en los partidos sean democráticas y transparentes ante los militantes y la ciudadanía.” Es decir que sea público, que mencionen quienes aspiraron y por qué escogieron a los que escogieron.

Ahora bien, sabemos que son 25 distritos locales, adicional a esos existen 17 lugares más que corresponden a los de plurinominales. En cuanto a estos, en nuestro sistema de partidos, la forma reconocida por el órgano electoral consiste en permitirle a cada partido de acuerdo a sus estatutos internos, presentar una lista de diecisiete lugares con dos fórmulas asignados por medio de sus “consejos”, pero no pide que sea abierto no solo a la militancia, sino a la ciudadanía, de quienes ocupan su presupuesto.

Esta lista de candidatos se presenta ante el órgano electoral. Una vez obtenidos los resultados de la elección se procede a la distribución de diputados de representación proporcional (plurinominales) a cada partido, en rondas de manera proporcional a los resultados. Se toma el total de votos emitido, se divide entre el número los partidos que conservan su registro y se saca la cantidad de votos que requerirá cada partido para tener un diputado en cada ronda y se van tomando en formar descendiente, los nombres con suplentes que cada partido acomodo del uno al diecisiete.

Es obvio que no todos los nombres en la lista de los partidos son elegidos, porque solo son 17 espacios asignados en la cámara de diputados para esta figura y es claro que las probabilidades disminuyen mientras desciende la lista, en la que casualmente los primeros lugares resultan ser una y otra vez los mismos “líderes” de antaño identificados con las dirigencias o bien el brazo de confianza del o “de los” que dominan el partido, mismos que a pesar de sus reconocimientos no ganarían una elección ante la sociedad.

Este método en nuestro país se llama método de lista, y en una definición más amplia, Dieter Nohlen la llama Método de lista cerradas y bloqueadas. La cual consiste en que los candidatos en la lista no se sustituyen, ni tampoco el orden se mueve, y de esta forma se escoge tal y como los partidos la presentan. El método de lista nos recuerda a este joven vendedor, quien respeto el lugar del asesor a quien le correspondía. Una vez más concluyo que la respuesta está en los militantes de cada partido, pero además en cada uno de nosotros, porque también tenemos derecho a seguir de cerca el procedimiento que están haciendo los partidos para que como minorías nos representen. Para que ya sea el método que empleen, nos garanticen a las minorías que es el lugar que nos corresponde.

 

Nota de la Redacción: El título original del texto es: “La lista de plurinominales y el lugar que nos corresponde”.

Basada en la tesis de Marco A. Toledo “La prelación como método de elección de candidatos de representación proporcional en el Partido de la Revolución Democrática de Oaxaca en 1998”

 

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