Lunes: Postigo de José García Sánchez

Fascismo a la yucateca
José García Sánchez

Ya terminó el mito que decía si se acaba el mundo nos vamos a Mérida. Ahora esta ciudad puede convertirse en una cárcel para quienes padezcan el coronvirus, según señalamiento del gobernador panista Mauricio Vila, quien como todo militante de ese partido confunde pasado con presente ante la anulación del futuro político de todos sus militantes.
Así como en la antigüedad se confinaba a los que padecían lepra. O Los hospitales para tuberculosos eran una especie de prisión medieval, donde la enfermedad se convertía en castigo, así también el panista quiere depurar tanto su estado que llega al absurdo.
Ya había dado muestras de fascismo desde que el gobernador yucateco orquestó con otros gobernadores de oposición una postura fiscal y económica contraria a los dispuesto por el gobierno federal, frente a la crisis del coronavirus, ahora el gobernador panista de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, advirtió que se le podrían imponer hasta tres años de cárcel a quienes, estando enfermos, no se aíslen durante la actual contingencia sanitaria por el coronavirus Covid-19.
No hay atenuantes, no hay pretexto, al que salga con coronavirus se le meterá a la cárcel, pero la pregunta es saber cómo el Ministerio Público, que no son famosos por su preparación ni por su honestidad, ni en Yucatán ni en ningún otro estado, puedan definir, con precisión, que la persona detenida deja de ser sospechosa para convertirse en culpable de estar contagiado de una enfermedad que a veces no presenta síntomas.
“No permitiremos que la salud de la población yucateca se ponga en riesgo, es por eso que a la persona que presente los síntomas o haya sido diagnosticada con el coronavirus y no acate las medidas de aislamiento para evitar el contagio, se le podrá imponer un castigo de hasta tres años de cárcel”.
Los instintos represivos del gobernador panista de Yucatán no paran ahí, asegura que además de los tres años de cárcel –de quien de por sí castigado por la enfermedad que puede ser mortal—la persona sorprendida en ese delito podrá ser acreedora a una multa de hasta 86 mil 800 pesos.
Pero no sólo inventa que dicha disposición ya está asentada en el Código Penal y la Ley de Salud de Yucatán, cuando en ningún momento se legisló al respecto. A los panistas les hizo mucho año alejarse tanto del poder, más bien los ciudadanos los alejaron los mexicanos y ahora, ya no ven claro, ante la miopía política que les obliga a reprimir antes de reflexionar sobre la naturaleza de muchas de los males del país que es la desigualdad, basada en una pobreza que ellos mismos prohijaron hasta hacer de México un país de miserables.
Así que en Yucatán es penado enfermarse, esto quiere decir que un ladrón o un secuestrador puede encontrarse en la cárcel con la misma condena que un paciente de coronavirus, quien seguramente contagiará a varios reos, algunos de ellos inocentes, y esa será una solución de un panista ponga a un problema de salud pública. Difícil de entender, pero más condenable la vocación hacia la represión de los panistas.

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