Luis Octavio Murat: Corrección al ICADEP del PRI*

Últimamente algunos cuadros del PRI han metido la pata hablando y escribiendo. Claro, equivocarse es humano y la gran mayoría estamos expuestos a ello. Corregir también es humano y válido. Pero lo que no es digno es falsear los acontecimientos, pues una persona falsa no merece credibilidad y menos cuando se tiene la responsabilidad de educar, de enseñar y de capacitar a quienes tienen el deseo y la motivación de aprender y educarse.
Al grano, en Oaxaca el PRI, a través de la secretaria de esa institución, Julieta Famania Ruiz, presentó de manera oficial al instituto de formación política “Jesus Reyes Heroles” filial Oaxaca.
¿Que sucedió? Solo se cambió de nombre al ICADEP, es decir una institución que intentó ser escuela de cuadros pero al cambiar su esencia perdió el rumbo.
Me explico, hace unos días leí una publicación firmada por Susana Dávila López, Equipo 07, en la cual hace extensa descripción de la profesionalización del ejercicio político de los individuos, y toma como referencia la década de los setentas como el espacio que se abrió en México para hacer las reformas políticas necesarias, sobre todo, para una generación que vivió la dolorosa experiencia del 68.
Susana cita como ejemplo el ICAP (Instituto de Capacitación Política del PRI) solo que hay unos datos que se deben precisar, aclarar y corregir.
Susana escribe que el primer director del ICAP fue Arturo Gonzalez Cosío, nada más falso, el primer director del ICAP fue Enrique Gonzalez Pedrero, secretario de capacitación Política, siendo presidente del CEN el PRI Manuel Sánchez Vite 1971-1972.
Enrique Gonzalez Pedrero fue director, en dos ocasiones, de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, y partícipe, como autoridad universitaria, del Movimiento estudiantil del 68 al lado del rector Javier Barros Sierra.
Durante ese lapso, Enrique conoció a varios estudiantes que, después, al titularse, serían profesores de la Facultad; me refiero a Raul Bejar, Antonio Alvarez Lima, a Javier Muñoz, a Lian Karp, a Marco Castro Marin, Fernando Gutierrez Aburto, Antonio Rendón, a Jesus Reyes Govantes, a Guillermo Garduño, a Jorge Coss, a Eduardo Malvido Ocadiz, y a profesores de la talla de Modesto Seara Vazquez, Francisco Casanova, Sergio Antonio Canale, a Enrique Ramirez y Ramirez, a Mario Martinez Silva, a Leonardo Femat, a Rodolfo Echeverria Ruiz, a Jimena Carretero.
Seguramente faltan algunos nombres que también impartieron cátedra en el ICAP, pero los nombrados fueron los arquitectos del proyecto de la escuela de cuadros de un partido que tenia ideología y declaración de principios y que aspiraba, bajo el liderazgo de Jesús Reyes Heroles, a ser un partido auténticamente revolucionario.
Al respecto, cuando el presidente Luis Echeverria visitó el ICAP y darle su apoyo, dijo”: Yo postulo que la juventud debe ir a la política, que debe apartarse de las abstenciones negativas y meramente criticadas porque se va a destrozar con una actitud infecunda que no se proyecta a actividades concretas. La juventud de México debe ir a la política para servir al país con el camino, con el partido, con los procedimientos que se juzguen más adecuados”.
En cuanto al Director fundador del ICAP, Enrique Gonzalez Pedrero, advirtió el día de la inauguración de la auténtica escuela de cuadros:
“El Instituto de Capacitación Política es un organismo creado por el PRI para implementar los acuerdos de su VI Asamblea nacional y desarrollar, bajo la dirección de la Secretaria de Capacitación Política que establece el art. 37 bis de sus estatutos.
Su objetivo es complementar la militancia diaria y la constante confrontación con la realidad que tienen los miembros de nuestro partido, con la solidez teórica y el análisis científico que requiere la comprensión del acontecer nacional.
La creación del ICAP obedece a las necesidades de un momento de nuestra historia caracterizado por el crecimiento demográfico, económico, industria y urbano que el país experimenta sostenida y continuamente desde la consolidación del proceso revolucionario, lo cual implica una constante actualización de las instituciones políticas, a fin de que el proceso de democratización de México no quede a la zaga del desarrollo económico y social.
La formación integral de los cuadros del partido es más urgente todavía si consideramos que el instituto político constituye la fuente generadora más importante de funcionarios gubernamentales.
De ahí que resulte impostergable aprovechar los vastos recursos humanos que reúne el PRI para desarrollar los cuadros que le permitan continuar sus labores de modo ininterrumpido y en constante expansión.
Esto es importante todavía en las actuales circunstancias políticas del país, que vive sustanciales cambios revolucionarios desde la toma de posesión de nuestro candidato, Luis Echeverria, de la presidencia de la república. Igualmente, y conforme a esta dinámica, el PRI aprobó en su VI Asamblea nacional, importantes reformas que afinan mas todavía los mecanismos de selección de sus mejores hombres para ocupar puestos de responsabilidad publica y agilizan la movilidad política y social en todo el país”.
Este fue el origen del ICAP, escuela de cuadros espartana que sus fundadores diseñaron un tanto inspirados en las escuelas de cuadros de Europa y Cuba.
Tiempo después, el ICAP sintió los cambios que conocemos y que lo fueron deteriorando hasta convertirlo en el ICADEP que se caracterizó por una flexibilidad absurda y recinto de conferencias para hacer brillar a los ponentes.
En cuanto al nombramiento de Arturo Gonzalez Cosío como segundo director del ICAP, su nombramiento se debió a que fue amigo generacional de Enrique Gonzalez Pedrero, un dedazo y una equivocación imperdonable, nada más.
*Existen dos memorias del ICAP, 1971-1972 y 1973-1974
@luis_murat
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