Los niños y las niñas en tiempos del Covid-19 / II

Los niños y las niñas en tiempos del Covid-19
-II Parte-
Historias por teléfono

 

ENTREVISTA A ISIS BERENICE 11 AÑOS, Estudiante de 5º grado de primaria, hija única en un hogar con jefatura femenina, Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, México, 1 de mayo de 2020

Cris: – Hola Carito, ¡qué tal¡

Carito: – Hola, Cristy, ¡qué gusto!

Cris: También me da gusto saludarte, pero esta vez no deseo hablar contigo. ¿Está desocupada Isis? Me gustaría platicar con ella un ratito.

Carito: – ¡Ah, sí, cómo no! Espérame y te la paso. (Se escucha bajito la voz de Caro: Es Cristy, ¿quieres hablar con ella? Y una voz de niña responde también bajito y con emoción: ¡¡Sí, sí!!)

Isis (un poco nerviosa): -¿Bueno?

Cris (en tono de calma y alegría): – Hola Isis, ¿cómo estás?

Isis: – Bien (se ríe ya con menos nervios).

Cris (en tono de interés): – No nos hemos visto desde noviembre, cuando fui a tu escuela. Cuéntame qué has estado haciendo estos días.

Isis: Hoy tuve clase (y se ríe); normalmente se termina a las 12, pero hoy terminó a las doce cuatro (en tono de enfado).

Cris: – ¿Y qué tal esa clase?

Isis: – Hoy tuve español y ciencias, pues… Entre buena y mala. Buena (sigue riendo) porque puedo comer algo; si no he desayunado, pues ya  me llevo mi desayuno mientras estoy en clase. Y mala (en tono triste) porque no puedo ver a mis amigas. También son buenas cuando son clases que me gustan.

Cris: – ¿Y qué clases te gustan?

Isis: – Me gustan ciencias y artes (en un tono alegre)

Cris: – ¡Qué padre! A mí también me gustan ciencias y artes. ¿Y hoy a qué hora tuviste clases?

Isis: – Hoy estuve de 11 a 12 y después me toca también de 2 a 3. También de 4 a 5 estoy en mis clases en línea de ballet y de ahí de 5 a 6 otra vez clases la escuela.

Cris: – ¿Te gustan las clases en línea?

Isis: – Sí, me gusta porque a veces me salgo, si no he desayunado o no me dio tiempo comer, me traigo la comida para acá, mientras está la clase.

Cris: – ¡Ah! Pues eso no lo puedes hacer en la escuela.

Isis (convirtiendo su tono en una risa de travesura): – No, no se puede, por eso me gusta.

Cris: – ¿Y cómo te has sentido en estos días, enojada, triste, con miedo, cómo te sientes?

Isis: – Pues entre feliz y entre triste. Feliz porque cuando a veces es repetición, la clase, como ya la he tomado, me salgo y comparto más tiempo con mi familia y triste porque me tengo que levantar temprano a las 9.

Cris (buscando aclarar, tono de curiosidad): – ¿A las 9 es temprano? ¿Pues a qué hora te levantabas antes?

Isis: – Me levantaba a las 7 porque mi escuela está cerca y ya desayunaba a las 7 y media, para llegar a la escuela a las 8.

Cris: – ¿Entonces antes te levantabas más temprano, no?

Isis (sorprendida y confundida): – Pues sí, pero ya no sé, ya no me entendí. Ni yo misma me estoy entendiendo ahora.

Cris: – Bueno, no te preocupes, ¿hay algo que extrañes de tu escuela? ¿Hay algo que no extrañes?

Isis (en un tono muy triste): – Extraño no poder ver a mis amigas.

Cris: – Sí, eso es triste. Yo también extraño a mis amigos. ¿Podrías contarme alguna cosa que hayas aprendido o estés aprendiendo en estos días?

Isis (hablando muy rápido y con mucho entusiasmo): – Aprendí los temas que no entendía, porque antes no le entendía a las matemáticas y ahora le entiendo un poco más, lo explican mejor y como nos cambiaron de maestro, en la escuela tenemos uno que nos explica bien, porque antes tenía uno que no explicaba bien, pero ahora le entiendo más.

Cris (buscando comprender): – ¿Tus clases te las da tu maestro

Isis: – No, son las clases de la tele. (Y continúa entusiasmada) Como he estado en casa y algunas veces hay repetición y me voy a la tienda, ya me sé la mitad de la lista de precios ¡como 10 cosas! (con tono de cierto orgullo) Y ayudo a lavar mi ropa porque ya tengo tiempo. Me gusta la espuma. Un día me dijo mi mamá: “lava tu ropa” y yo tallaba y tallaba para que saliera la espuma, es divertido (con risas de gusto). (Con algunas pausas tratando de recordar) Estoy ayudando a que se ordene mejor mi cuarto. En mi tiempo libre estoy haciendo un sillón juntando las cobijas que ya no sirven  y esto lo estoy haciendo al lado del espacio para ballet.

Cris: – ¡Cuántas cosas nuevas! Y dime, ¿el ballet lo ves en alguna página de internet? ¿O cómo lo haces?

Isis: – Es con la misma maestra que voy; las que nos podemos conectar, pues ya nos conectamos.

Cris: – Veo que te gusta mucho tu clase de ballet ¿Te gustaría decirle algo a tus maestras o maestros?

Isis: – Sí, que gracias por enseñarme, porque ya voy a salir. (Va cambiando su tono a una voz triste) Aunque no quiero salir porque una de mis amigas se va a mudar y con otras de mis mismas amigas  vamos a ir a la misma escuela, pero una se va a ir. En cuarto una de mis amigas se fue y ya no está con nosotras y eso fue triste.

Cris: – Sí, es triste separarse de tus amigas, me ha pasado varias veces también. Sé que en tu casa estuvo tu prima Mildred, ¿está todavía contigo?

Isis: – A veces viene los fines de semana. Ese mismo día que hicimos este dibujo me dijo que estaba aburrida y fue cuando mi mamá nos dijo que hiciéramos el dibujo. Aunque en la noche nos  dormimos mucho porque jugamos. Creo que sí va a venir otro día, porque su mamá nos manda mensaje.

Cris: – Espero que la veas pronto. Me dio mucho gusto platicar contigo y saber que estás bien. Pronto nos podremos ver y tomar el café que me has dicho que quieres que tomemos.

Isis: – Sí, está bien, adiós. También me dio gusto.

El breve diálogo con Isis me dejó con varias preguntas: ¿Podríamos darnos cuenta de todo lo que las niñas y niños están aprendiendo, más allá de lo académico? ¿Qué tan importantes son las relaciones entre pares y con sus familias, no sólo para ellas y ellos sino también para nosotras y nosotros como adultos? ¿Qué cosas les gusta hacer y desarrollar y buscan los medios para hacerlo? ¿Por qué separamos el aprender del disfrutar? ¿Identificamos el papel que juega el arte para la resiliencia de las niñas y niños? ¿Qué requiere el sistema educativo de nuestro país para diseñar métodos y estrategia que ayuden a procesar la tristeza y detonen la alegría y creatividad de las niñas y niños, en este tiempo y a futuro? Sé que el presente no es sencillo y el futuro, también será desafiante. Pero también sé, que en lo nuevo, se requerirá de la voz de las niñas y niños, saber lo que sienten, piensan y desean, en todas las áreas de su vida.

Agradezco a Nidia Carolina Alonso la facilitación para la realización de los dibujos con las niñas.

 

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