La Herencia por Samuel Schmidt

No todas las herencias son buenas, las hay inadecuadas y algunas muy malas.
Leo en un día de periódico sobre algunos elementos del legado de los gobiernos mexicanos que son herencias que al parecer hoy finalmente revientan, llevando los conflictos a una escala mayor. Paso a mencionar algunas de ellas:
Hay unas 11 Universidades que están quebradas financieramente. Los gobiernos atendían el desequilibrio financiero adelantando partidas del presupuesto, por ejemplo, a fin de 2009 recibían fondos de 2010, con lo cual era claro que a fin de 2010 el problema volvería salir. La expresión concreta era falta de fondos para pagar salarios y prestaciones y hubo sindicatos que llegaron a estallar huelgas para presionar al gobierno federal, cosa que no le gusta a los gobernantes que le temen a los conflictos universitarios. Los intentos para resolver el problema eran infructuosos, muchos se debían a: mala administración, falta de supervisión, la exigencia gubernamental de ampliar matricula sin actualizar de manera apropiada el presupuesto, pero la mayoría tenía problemas severos en sus fondos de pensiones (fideicomisos en algunos casos). Una universidad del norte del país, pensionaba a los opositores políticos sin contar cuanto hubiera aportado o su edad, un rector que nunca cotizó para el fideicomiso se pensionó con salario completo de por vida.
Hoy el conflicto se complica por la investigación sobre las universidades que participaron sobre la Estafa Maestra, a cuyos rectores se les pide devolver fondos que fueron transferidos según el fraude y que obviamente no tienen.
Deuda braceros. Por medio de este programa 4,721,366 mexicanos fueron contratados para trabajar en Estados Unidos entre 1942 y 1964, en promedio fueron 205,276 anuales para un máximo de 445,197 en 1956. Los impuestos generados en Estados Unidos que no se les devolvieron le fueron entregados al gobierno de México, que se los escatimó a los trabajadores. Después de muchas presiones se les empezó a pagar y es la hora que todavía no terminan de pagar, al parecer los fondos destinados al pago se cancelaron en uno de los fideicomisos anulados.
Comuneros de la Marquesa por donde pasa el nuevo tren interurbano de Toluca a CDMX reclaman el pago de derechos por sus tierras. El gobierno ya pagó (al parecer más de 900 millones de pesos) a comuneros que acreditaron su legítima propiedad; pero los reclamantes sostienen que los que cobraron que no tienen derechos sobre los terrenos. El tren empezó a construirse en 2014 sin, al parecer, contar con los derechos de vía correspondientes. Mientras los comuneros están bloqueando carreteras.
Chenalho. Las colonias Santa Martha y Aldama llevan 45 años en una disputa de tierras, el conflicto ha generado muertos y inestabilidad, finalmente parece que hay ahora una solución para que las colonias se repartan 59.5 hectáreas y la entrega de 50 millones de pesos.
El Sistema de salud tiene serios problemas, se legaron hospitales sin terminar, déficit de personal médico, especialmente personal especializado, una burocratización extrema de los servicios de salud que propicia mala atención, poca satisfacción y hasta casos de negligencia que van desde partos en las calles hasta muertes evitables.
El Sistema educativo se ha desarrollado dentro de una paradoja. Por un lado, se hizo la tarea monumental de atender una gran demanda, casi 100% de atención en primaria, pero simultáneamente se ignoró una caída constante en la calidad educativa, una muestra es la baja calificación del país en las evaluaciones internacionales y otra la falta de capacidad para contar con mano de obra capacitada, o que los cuadros científicos de punta sean entrenados en el extranjero. Esto se agrava con el surgimiento de escuelas patito, al grado que ya cualquiera entrega doctorados honoris causa. La desatención a la calidad educativa tendrá un efecto reproductor negativo para el futuro cercano.
Inquirir sobre qué sostenía a ese sistema nos pueda dar luz sobre la consistencia de un sistema y tal vez las dificultades del actual gobierno para atender problemas complejos con nuevas reglas, si es que las hay.
Una opción es mantener el sistema autoritario sentado bajo los ejes del clientelismo y el asistencialismo. Todo mundo recibía algo y eso le permitía al gobierno posponer la atención y resolución a problemas sociales, económicos y políticos.
Dilatar soluciones permitía mantener latentes los conflictos y con eso distraer a la sociedad sometiéndola, así se reforzaba el poder de los gobiernos, se consolidaba el autoritarismo y se limitaban las posibilidades democráticas. Aunque siempre bajo la manga estaba la carta de la represión para aquellos que se saltaban las trancas.

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