José García Sánchez : Misiles de salva

José García Sánchez

Una de las expresiones más claras de que en México la democracia representativa, no representa el sentir de los mexicanos es el anuncio de la compra de misiles para combatir el narcotráfico.

Ni siquiera en los tiempos de las decisiones febriles de Felipe Calderón, se les ocurría a los dipsómanos funcionarios comprar misiles para hacer de la guerra contra le narcotráfico una gran escalada militar y del territorio nacional un campo de batalla.

La paz mundial inducida por el gobierno mexicano es una tradición que le dio respeto a nuestras relaciones  exteriores, y le valió a México en esos años, ser el líder político y económico de América Latina. Era un país con una trayectoria congruente y una postura definida; ahora, luego de una serie de descalabros en la dependencia encargada de la política externa, y con un secretario que prometió aprender sobre la marcha y no lo ha hecho, la política exterior muestra su peor momento donde los descalabros muestran la improvisación que existe en esa dependencia.

Primero fue la agresiva despedida del embajador de Corea del Norte, luego el apoyo incondicional a la oposición venezolana, su entrega incondicional a la política de la Casa Blanca, la tibia defensa de los dreamers, la incapacidad para negociar con dignidad el Tratado de Libre Comercio, el número excesivo de pasajeros a los viajes oficiales, el malabarismo circense del Ejecutivo a la hora de saludar de mano a Obama y Trudeau, etc.

Ahora, por si todo lo anterior fuera poco, le hace el gasto y le sigue el juego bélico a Donald Trump, quien necesita urgentemente una guerra para reactivar su economía y consolidar un liderazgo que en lo económico parece funcionarle pero nadie se da cuenta ante los errores del verborreico presidente del vecino país.

Ahora México gastará 98.4 millones de dólares en  6 misiles de superficie Harpoon Block II, 23 misiles tácticos Block II Rolloing Airframe, y 6 torpedos ligeros, cantidad que bien podría utilizar en preparar un verdadero secretario de educación que sepa del tema  y pueda reactivar con conocimiento la Educación realmente.

Con este tipo de compras México ya no puede ser mediador ante ningún conflicto, actividad que le dio realce a la política del país como muestra de su independencia y dignidad. Ahora lo que menos tiene nuestra política exterior es independencia y dignidad.

Con la compra de misiles el gobierno mexicano no sólo deja atrás toda una leyenda en política exterior que hizo historia, sino que se separa aún más de la población a la que nunca le preguntaron si consideraba la inversión un gasto necesario.

Al estilo de la aprobación impuesta de las reformas estructurales, la decisión la toma una o dos personas y no hay fuerza social o individual que les haga desistir de este tipo de disposiciones que parecieran sólo capricho o sumisión ante las decisiones de los  gobernantes del vecino país del norte.

La separación en este sexenio entre gobernados y gobernantes seguramente repercutirá en las elecciones. Los mexicanos no pueden votar por alguien que represente una continuidad que incluye acciones militares como si se tratara de un juego. Finalmente los daños colaterales que arrojaron decenas de miles de muertos, se multiplicarán si usan los misiles, con una puntería que han demostrado, deja mucho que desear. Y si no tienen pensado usar esos misiles, pues para qué los compran.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *