José García Sánchez : Jugar a los candidatos

José García Sánchez
 
Los títulos nobiliarios dejaron de ser importantes en cuanto pudieron adquirirse con dinero. La decadencia de las monarquías persiste a lo largo del tiempo como una clase parasitaria que absorbe injustamente dinero de países como España e Inglaterra.
Ahora, el INE en una especie de lotería política, y a falta de un proyecto electoral sólido que ofrezca credibilidad a la sociedad, abre sus puertas a las candidaturas independientes. Incluso, en un favor especial a Margarita Zavala, amplió el plazo para la inscripción de dichas candidaturas.
El INE, el sistema político mexicano, las elecciones y el gobierno federal exigen de una novedosa distracción que disfrazada de profundidad en la democracia consolide el frágil sistema de partidos y para ello aparenta fortalecer a su contraparte: los candidatos independientes.
Basta con reunir 866,593 firmas para poder inscribirse como candidato independiente con la posibilidad de convertirse en presidente de la república, posición que se ha devaluado con los constante errores de los últimos jefes del Ejecutivo que sólo aumentan el número de pobres y darle rienda suelta a la corrupción. Pero si algo menosprecia la importancia de ser presidente de la República es la posibilidad de que cualquiera que reúna casi un millón de firmas pueda llegar a serlo.
Las diferencias sociales que en México tienen, en este ejercicio del INE, su mayor dimensión y mejor expresión. Porque para crear una estructura que reúna esa,cantidad de firmas en, por lo menos, 17 estados de la república, se requiere dinero y no poco. Por mucho que sea el apoyo de firmas de cualquiera de los 51 aspirantes, carecen de un liderazgo real en sus comunidades o gremios, regiones o comunidades.
Se trata, en la gran mayoría de los casos, de simple antojo para tener una nueva actividad en el currículum. Simple capricho de los pudientes o necedad de lo excéntricos. El caso es que ante la posibilidad de que llegar a ser presidente de la república a partir de simples firmas reunidas resta liderazgo a la figura presidencial. Los partidos políticos, por su parte también se encargaron de devaluar la imagen del Ejecutivo federal al crear una estructura sumamente flexible para la selección de candidatos. Los partidos dejaron de ser una estructura social para convertirse en un grupo de choque del presidente de la república.
No siempre la suma de fuerzas oficiales redunda en fortaleza social, sino que provoca desequilibrio de instancias políticas y administrativas que terminan por deteriorar la imagen de los funcionarios públicos El deterioro de liderazgo es un proceso permanente que crece desde su inicio, carcome el poder y la solidez de los líderes mexicanos, así, al crearse el IFAI, a través de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, durante el sexenio de Vicente Fox, cuya simple presencia en ese puesto deterioró como nunca ante la figura social del Presidente de México.
Ante la posibilidad de que una instancia revisara las cuentas privadas y acciones de todos los funcionarios públicos podría verse a un jefe del ejecutivo debilitado, supeditado a leyes de transparencia a las que no estaba acostumbrada su figura legal e histórica; sin embargo, nunca el antigua IFAI, y el ahora INAI, han tratado de cuestionar los posibles desvíos de recursos económicos, humanos y materiales de los presidentes en su favor.
La figura presidencial ha sido devaluada por los propios presidentes del país. Convertidos últimamente en comediantes de las redes sociales.
Convocar a la población a ser presidente sin más requisitos que unas firmas y no el apoyo social de un líder real, el deterioro de la imagen decae hasta la ignominia.
Los líderes reales en diferentes regiones del país han sido el blanco de la represión en México. Los verdaderos hombres y mujeres que tienen influencia en alguna parte del país, en regiones, estados o comunidades son un peligro para el poder en México. Ninguno de los 51 aspirantes a la Presidencia de la república influyen en una cantidad importante de habitantes en el país, ni pueden erigirse como representantes de nadie, es por eso que tienen la puerta abierta a hacer un intento que tiene más significados de un juego que de una lucha real por el poder.

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