Jaime Palau: Feliz 2017

Jaime Palau Ranz
Hay un dicho que dice, año de pares, año de males, año de nones, año de dones, no nos vendría nada mal que se cumpliera ese adagio popular, definitivamente el 2016 fue uno de los más complicados en muchas décadas, incluso se habla de que estamos en medio de una crisis mundial y por lo tanto tendría que afectar inevitablemente a nuestro país, la verdad es que más bien veo a muchos países llegando a tocar fondo, tomando acciones y viendo la salida y al nuestro sumido sin claridad a la vista, solo puede ser negro el panorama cuando la clase política es una elite que vive una realidad muy diferente a la de millones de mexicanos, asignándose presupuestos y despilfarrando sin un orden ni objetivo aparente, con unos sindicatos muy fuertes por su volumen de integrantes que no están dispuestos ni a ser productivos ni a sacrificar privilegios, todo ese gasto público ya no puede ser sostenido por un presupuesto basado en una economía ficticia cuyo único soporte es el petróleo.
Es increíble que ahora que sube un poco el precio internacional de cada barril nos incrementen el precio de la gasolina siendo un país productor y exportador del crudo, la explicación es que hay que importar las gasolinas, entonces porqué cuando bajó dramáticamente el precio internacional del petróleo al grado de tener que hacer recortes y ajustes a los presupuestos, no bajaron los precios de los combustibles a la tercera parte bajo ese mismo principio y lógica, a pesar de los sexenios trascurridos desde la nacionalización no se ha podido invertir eficientemente en refinerías, en exploración o en modernización de toda la industria petrolera, el gobierno le ha ordeñado hasta el último centavo ocultando la nula productividad de muchos otros sectores, los saqueos en todas las instalaciones era más que evidente y la vida útil de maquinarias y equipos se iba languideciendo con el paso del tiempo.
Es inevitable hacer un análisis de la situación económica a manera de queja en cualquier medio disponible, ya sea de deportes como es el caso de esta columna, de cultura, medios sociales o empresariales, ya que todos nos vemos afectados, no es cuestión de ajustar cinturones y presupuestos, ya hay un hartazgo de todos los ciudadanos que trabajamos, que tratamos de ser productivos y que por más esfuerzo que ponemos seguimos igual o peor y viendo horrorizados y desesperados como deciden gastar los recursos quienes no son capaces de generarlos, la repartición de presupuestos da la apariencia que es motivada más por una presión de grupos y la dádiva recibida que por un plan ordenado.
Como le explicas a un pelotero de Grandes Ligas cuyas facultades han mermado pero que aún tiene gran calidad para ofrecer, que antes le podías pagar diez mil dólares mensuales de sueldo y ahora solo ocho mil porque el tipo de cambio se ha botado hasta casi los veintiún pesos por dólar, simplemente prefieren no venir perdiendo competitividad la liga mexicana y los aficionados menguan su interés de acudir a los estadios por falta de figuras a quienes apreciar.
Para tomar una perspectiva, un novato en Estados Unidos gana veinte veces más de sueldo, ya no digamos un estrella que llega a percibir más de doscientas veces ese salario mensual, la Liga Mexicana de Béisbol está considerada Triple A, lo que significa un escalón debajo de las mayores, con esos salarios se coloca muy por debajo de la Doble A, loable el esfuerzo que hacen los propietarios de clubes para mantener la liga en forma competitiva y buscar recuperar sus inversiones.
El incremento en los combustibles arrastra aumentos de precios generalizados, así que ahora le va a costar más a un equipo sostener el gasto administrativo, empezando por la transportación y viáticos de las giras, en contraste no puedes hacer un fuerte aumento en el valor de los boletos de entradas a los estadios pues se corre el riesgo de ver tribunas vacías, no olvidar que se juega de martes a domingo, una semana si y otra de gira, a diferencia del futbol que recibe nueve juegos en casa en una temporada, en el béisbol se juegan alrededor de sesenta, solo un verdadero fanático acude sin falta, sin embargo una familia completa difícilmente lo puede hacer por el desembolso que representa.
Me parece que la propuesta de Diablos Rojos del México y Guerreros de Oaxaca de jugar exclusivamente con peloteros nacionales es la más sensata en este momento, disminuir gastos, pagar mejor sueldos a los mexicanos, darles oportunidades de jugar todos los días y por lo tanto de crecer más rápidamente, lo que a su vez les abriría la oportunidad de ser exportados a las Ligas Mayores.
Aunque el panorama parezca difícil, no es el papel de nosotros quedarnos a lamentar, debemos desearnos feliz año 2017, debemos estar convencidos que así va a ser, situarnos en una frecuencia positiva, no queda otra que levantarse temprano y poner cada uno de nuestra parte, será como en el béisbol, que es un deporte de conjunto cuya suma de las individualidades le permite salir adelante, las acciones, el empeño, la honestidad y el ejemplo basado en valores que pongamos cada uno es lo que hará que este estado y este país salgan adelante.
Un feliz año nuevo para todos mis lectores, amigos y familia, les envío un abrazo caluroso, ya deben tener terminada la lista de buenos propósitos para el 2017, espero que tengan la buena voluntad y el tesón de cumplirla a cabalidad.
Para mi maestro Roberto Castellón Yuen, feliz cumpleaños, que la pases rodeado de tus seres queridos y que te preparen tu guiso favorito.
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Seguiré comentando la próxima semana.

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