Isidoro Yescas: CORTV y un Big Brother en Oaxaca

A casi dos meses del regreso del PRI al gobierno del estado todo parece que sigue igual: la gobernabilidad se sigue sosteniendo con alfileres y en algunos casos los hilos se vuelven cada vez más delgados; el bisoño gabinete no sabe qué hacer ante la quiebra financiera del gobierno y los problemas político-administrativos heredados por el gabinismo , así como los que se han prohijado y dejado crecer por la inexperiencia  y pugna de los grupos de poder  del nuevo bloque gobernante;  y hasta ahora no existe ninguna señal por parte del poder ejecutivo y/o legislativo para castigar a los autores materiales e intelectuales de la megacorrupción que enriqueció a manos llenas a quienes formaron parte del  círculo rojo del exgobernador Gabino Cué Monteagudo.
Y a todo ello habrá que sumar ahora el intento fraguado ya desde el partido en el poder, o por  la burbuja del jefe del Poder Ejecutivo, o por acuerdo mutuo, para centralizar en una sola dependencia gubernamental todo el aparato de comunicación del Estado con un doble propósito: homologar (y censurar) toda la información que se produzca desde las secretarías, organismos descentralizados, desconcentrados y todo el aparato administrativo del Poder Ejecutivo,  y convertir a CORTV en una oficialía de partes de la Coordinación General de Comunicación Social que bajo el esquema propuesto dejaría de estar sectorizada a la Secretaría General de Gobierno para formar parte de una especie de Big Brother orweliano  denominada  Coordinación General de Comunicación Social y Vocería del gobierno del estado.
¿Y con qué funciones y atribuciones?
Destacamos las siguientes:

  1. “Compilar y difundir la información sobre las actividades que en el ejercicio de sus atribuciones lleven a cabo las distintas dependencias, entidades paraestatales, órganos desconcentrados, órganos auxiliares y fideicomisos públicos del Poder Ejecutivo del Estado, incluídas las plataformas digitales”.
  2. “Establecer, ejecutar, implementar, supervisar, evaluar y elaborar todas y cada una de las acciones DE MANERA EXCLUSIVA, referentes a la comunicación digital utilizada por el Poder Ejecutivo del Estado”.
  3. “Dirigir estudios de evaluación de imagen institucional y medición de la opinión pública para generar estrategias de comunicación social que permitan difundir de forma eficiente las acciones de la administración pública estatal.”

Aunque en el texto de iniciativa de la Ley de la Corporación Oaxaqueña de Radio, Televisión y Cinematografía se establece que continúa como un organismo descentralizado y con autonomía de gestión, en los hechos CORTV –creado durante el sexenio de Heladio Ramírez López- pasaría a sectorizarse (leáse supeditarse) a la Coordinación General de Comunicación Social y Vocería, cuyo titular, además, sería quien ahora presida la Junta Directiva como “máxima autoridad” de CORTV.
Dos temas torales que por lo menos formalmente le han otorgado cierto margen de autonomía de gestión (y producción) a este organismo es el papel que han jugado el Consejo Consultivo y la Defensoría de Audiencia, figuras que en la iniciativa del PRI prácticamente son reducidas a su mínima expresión al concentrar las principales decisiones en materia de contenidos informativos, producción y orientación de los programas de radio y tv ( y ahora en el negocio de la cinematografía) en la Coordinación General de Comunicación Social y Vocería y en la Junta Directiva, integrada exclusivamente por secretarios del poder ejecutivo.
Una iniciativa como ésta, con tantos puntos polémicos y que en definitiva constituyen una regresión en materia de comunicación de Estado, estuvo a punto de ser aprobada el miércoles 25 por la LXIII Legislatura porque la bancada del PRI parecía tener mucha prisa  (¿o presión de la juniocracia?) para rendir su parte afirmativo al jefe del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, por fortuna se impuso la cordura y los argumentos en contra de las bancadas de Morena y del PT, entre otras, que insistieron en revisar en forma exhaustiva este tema y en oponerse a todo proyecto de comunicación que, como el que se comenta, pretende empoderar aún más al Poder Ejecutivo, reducir el contrapeso del Poder Legislativo, desinformar a la opinión pública y cerrarle espacios a la ciudadanización de los medios públicos.
Twitter: @YescasIsidoro

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