Estabilidad y turbulencia económica

Elías Franco Barrera

Un debate en la teoría económica es la subjetividad respecto al comportamiento de los inversionistas y los mercados financieros que provoca la volatilidad de las monedas nacionales. En la economía clásica una de las tesis que el sistema capitalista se vuelve imperfecto para seguir perfeccionándose y reconstruyendo su hegemonía dominante en un mundo globalizado, considerando que el eje medular de la reproducción ampliada de capital, es un patrón de crecientes acumulaciones basado en la maximización de los factores de la producción de las mercancías que demanda una sociedad.

La acumulación originaria, surge de la producción manufacturera y el colonialismo europeo, que aprovechó un periodo histórico de dominación para poder realizar la extracción de metales preciosos, esclavos y materias primas de las colonias. Pero no fue suficiente acumular sin tener dónde resguardar los capitales para generar más capitales. En este proceso histórico, nace el capital financiero o bancario, en la confluencia del capital dinerario y el capital industrial y con ello, la posibilidad de generar riqueza especulativa en la operación de los mercados financieros. En la ubicación de la estructura económica de una sociedad, el sector financiero contribuye a la generación de la riqueza, pero no la genera en un proceso de producción de acuerdo con el planteamiento clásico.

Entonces, las monedas nacionales o divisas tienen comparativos con respecto a otras, y algunas ganan valor y otras se desvalorizan o se deprecian de forma prácticamente instantánea y, sin embargo, en la reversión de los factores que la provocaron no necesariamente actúan a la misma velocidad. Para el caso de las monedas de los países en desarrollo, implica también la pérdida del poder adquisitivo de las monedas nacionales, situación que encarece los productos de importación y desde luego que tiene efectos inflacionarios por los componentes o materias primas dentro de los factores de la producción.

En la teoría económica clásica, las monedas se comportan como mercancías, y por lo tanto responden a las leyes de la oferta y la demanda. Es decir, las monedas se pueden volver poco atractivas para las inversiones extranjeras y esperan mejores tiempos de estabilidad financiera que garantice el retorno de los capitales más las tasas de rentabilidad del mercado. Es de tal magnitud la movilidad de los capitales que podría literalmente derrumbar una economía nacional por el retiro de capitales e inversiones, pues éstos crean liquidez para el dinamismo de la producción, la distribución y consumo, además de los efectos resultantes por la falta de inyecciones de capital.

La economía dominante de los Estados Unidos es un referente internacional y en las turbulencias financieras, políticas o sociales, los inversionistas se refugian en el dólar norteamericano que les da la seguridad a sus capitales y sólo colocarán sus inversiones en los lugares más redituables en términos de las tasas de interés o de ventajas fiscales.

Esto explica en parte, el nerviosismo de los últimos días por el efecto de las elecciones dentro de la contienda política por la presidencia en los Estados Unidos, con un candidato que amenaza abiertamente a México en sus aranceles y otras medidas que afectan la economía nacional y una candidata que se ve como aliada para establecer relaciones en materia de desarrollo bilateral.

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