Elías Franco: Oaxaca y un nuevo modelo de desarrollo

Elías Franco Barrera
De acuerdo con las cifras de la encuesta intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) con resultados del año 2015, la estimación poblacional en el estado de Oaxaca es de 3 millones 967 mil 889 habitantes, el 52 por ciento compuesto por mujeres y el 48 por ciento por hombres.
La población económicamente activa ocupada se estima en un millón 233 mil 387 personas, el 31 por ciento con respecto a la población total del estado, dato significativo en el sentido que una de cada tres personas realiza alguna actividad económica, con un 57 por ciento de este segmento que perciben ingresos por salarios y el 43 por ciento son trabajadores por cuenta propia o empleadores.
En la división ocupacional, el 26 por ciento son trabajadores agropecuarios, el 34 por ciento son comerciantes y prestadores de servicios, el 19 por ciento son trabajadores en la industria manufacturera y el 21 por ciento son funcionarios, profesionistas, técnicos y administrativos. Así mismo, en la contribución por sexo a la dinámica económica del estado, dos de cada tres personas son hombres y una es mujer.
Por sectores de actividad, el 53 por ciento, es decir, más de la mitad de la población ocupada se inserta en el sector terciario, realizando actividades comerciales y de servicios; en agricultura, ganadería, silvicultura y minería, participa el 27 por ciento y en el sector secundario o manufacturero se emplean el 19 por ciento.
Las cifras reportadas reflejan una hipertrofia del sector terciario de la economía en el estado de Oaxaca, es decir, una estructura que presenta un sector relativamente desproporcionado de mayor tamaño; una agricultura insuficiente en producción y  con bajo nivel tecnológico en un sector rural con campesinos en su mayoría de subsistencia y una industria incipiente y concentrada en el sector manufacturero.
Una economía sustentada predominantemente en el sector terciario, no genera riqueza de forma directa y no está basada en un patrón de acumulación que potencialice las capacidades de crecimiento material de la sociedad, sin considerar en esta apreciación, el análisis relativo a las aportaciones en el Producto Interno Bruto (PIB) estatal por sector.
En la distribución de los ingresos, Oaxaca tiene un millón 32 mil 425 hogares que reporta el INEGI en la entidad, de los cuales, el 50 por ciento de los primeros cinco deciles de los hogares obtiene el 20 por ciento de los ingresos y los deciles del VI al X, concentran el 80 por ciento de los ingresos, indicativo de la distribución desigual de la riqueza en los estratos de la sociedad y la diferenciación por tipo de actividad de los sectores de la economía estatal. Es decir, los últimos deciles de hogares participan en actividades económicas más rentables y lucrativas; mientras que a los primeros cinco, les representan percepciones de ingresos por sus actividades menores a dos salarios mínimos.
Entonces, en Oaxaca se necesita un modelo de desarrollo económico en un proceso gradual que aproveche las ventajas comparativas y competitivas en el territorio, con la participación e inclusión de los sectores de la sociedad que participan en el crecimiento de la producción y la distribución en los mercados demandantes.
Tenemos diagnósticos, estudios, proyectos y centros de investigación que pueden aportar a crear este modelo y articularlo con las políticas de desarrollo estatal que integre entre otros factores, los correspondientes a la infraestructura, el medio ambiente y el bienestar social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *