Don Rafael García y La Quetzalcóatl en la FILO

Don Rafael García Pinacho: Foto: Filo Oaxaca
Don Rafael García Pinacho: Foto: Filo Oaxaca

Durante décadas, en la esquina que cruzan las calles de Independencia y Reforma, ubicadas en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, solo había un menú de librerías con dos sopas de letras: O era la “Proveedora Escolar o La Quetzalcóatl”.

O en otra versión: en esas calles miles de hombres, pero principalmente mujeres, revisaban la letanía de cada año en los primeros días del ciclo escolar, mientras esperaban turno en las interminables filas: la lista de libros y útiles escolares.

El lunes pasado, regresaron a la memoria de cientos de oaxaqueños, las figuras de los dueños de su tranquilidad escolar: uno fue el maestro Ventura López Sánchez y el otro, Don Rafael García Pinacho, quienes hace 36 años quisieron que Oaxaca tuviera una feria del libro.

Pero en las ausencias, la vida y obra son lo que trasciende del fallecido Rafael García Pinacho, quien como presidente y cofundador de la Unión de Libreros de Oaxaca, en 1974, fue reconocido con un emotivo homenaje póstumo.

Foto: Filo Oaxaca
Foto: Filo Oaxaca

Organizado por la 36 Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), la familia de Don Rafael recoge la semilla multiplicada que sembraron en su labor de promoción y fomento de la lectura, cuando con un grupo de compañeros-libreros-papeleros comenzaron con poco.

“En los años en que Don Rafael y su grupo de compañeros de la Unión de Libreros trabajaron, la actividad cultural y artística en Oaxaca era más bien poca, y en términos de promoción del libro y la lectura no había prácticamente nada”, dijo el director de la FILO, Guillermo Quijas-Corzo.

Y es que para los organizadores, ellos cimentaron la pasión por los libros, no “solamente en su venta y distribución, sino en todo lo que se tiene que hacer para que una historia llegue a los lectores, agregó ante docenas de amigos y familiares de García Pinacho.

Pero es su compañera, Doña Lourdes Pérez viuda de García Pinacho, quien acercó el pasado al presente, cuando habló de la intención de trascender:

“Hace 36 años mi esposo tuvo un sueño: quiso que Oaxaca tuviera una feria del libro para poner al alcance de los oaxaqueños la lectura. Estaba seguro de que este era el camino correcto para aumentar la cultura. Él y sus compañeros de la Unión de Libreros trabajaron mucho por ello”.

“Lo lograron, y cada Feria del Libro los hacía muy feliz, disfrutaba su trabajo. Hoy esa semilla que sembraron hace 36 años sigue y se ha multiplicado por el bien de los oaxaqueños”, concluyó la viuda.

El homenaje al cofundador de la FILO asistieron también su hija Lourdes García Pérez, su amigo, Abel Iraizos Bravo y la regidora de Educación, Cultura y Deporte en la ciudad capital, Rosa Silvia García Pineda, regidora de Educación, Cultura y Deporte.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *