Congreso, recinto para la simulación

Alejandro S. Cruz Pimentel

Alejandro Salvador Cruz Pimentel
Alejandro Salvador Cruz Pimentel

Han iniciado las comparecencias de los servidores públicos del gobierno que concluye, un modelo de rendición  de cuentas obsoleto,  ya que únicamente se tiene un lapso de 2 horas para escuchar el informe, hacer posicionamientos y una que otra réplica.

Ha sido una pasarela con informes a modo para que los diputados hagan como que cuestionan, como que se indignan, como que van hacer algo. Todo esto para salir en las redes sociales como los defensores del pueblo.

La realidad es otra, sus posicionamientos no han sido certeros, más bien estridentes, carecen de información veraz, confiable y sobre todo pública. Hemos visto que emanan de las noticias que los medios impresos y electrónicos han denunciado constantemente, también que han tomado información de las redes sociales y otras, lamentablemente, sin fundamento alguno, puro sospechosismo.

No vemos que la información que usaron para sus posicionamientos  tuviera un sustento profesional o académico,  un respaldo de fuentes confiables y sobre todo, sin sesgo político.

Esto fue tan evidente que ni siquiera inquietaron a los que fueron a rendir cuentas, hacían como que los veían,  como que los escuchaban, como que les preocupaban sus posicionamientos, una verdadera simulación.

Por ejemplo, es muy fácil salir a criticar y ser estridente el tema de la salud que priva en nuestro Estado. La falta de infraestructura medicamentos y personal médico son causas de la corrupción que vive el sector. No tuvieron información sobre las licitaciones públicas que supuestamente realizaron en este año para dotar de vestuario a los trabajadores, que hoy, ha sido motivo de la suspensión del servicio. Tampoco de la nómina, que permitiera cuestionar al encargado sobre el déficit de médicos y enfermeras debido a la contratación de tanto trabajador administrativo. De igual forma no tuvieron información sobre la separación del ente financiero, seguro popular, con los servicios de salud, hoy tenemos una fractura institucional que no permite que fluyan los recursos de manera ágil hacia los hospitales, en los últimos meses fueron recurrentes estos reclamos, ahí está el hospital civil que pretendía cobrar por los servicios.

Otro ejemplo más, sobre el tema del METROBUS, no pudieron cuestionar al Secretario de Administración en dónde está su facultad expresa para llevar a cabo desde su oficina (el oficio se autorización de los recursos así lo señala), la construcción y supervisión externa de la obra que hoy no están  concluida. Esto es un grave acto de ilegalidad que nunca cuestionaron.

Sobre el desarrollo social, mejor ni hablamos, hicieron peor papel que el Secretario de Desarrollo Social Federal, no tuvieron cifras para cuestionar. En ese sentido fueron engañados por la titular, hoy no hay una evaluación  ni de procesos, ni de gestión, mucho menos de impacto, que avalen la estrategia Bienestar.

Se requiere pues, que la información que tengan nuestros representantes sea pública, veraz y confiable, que emane de centros de estudios profesionales para que tengan solidez. No deben creer que tienen  la verdad absoluta, su representación requiere seriedad, estos ejercicios al vapor y contrarreloj ya no funcionan. Si no buscan esta sinergia, las comparecencias no dejarán de ser pura parafernalia y simulación. Hoy la ciudadanía ya no le da importancia a estas comparecencias arregladas. Mientras los ciudadanos vemos en estos días crisis financiera por todos lados, nuestros representantes solo sonrisas le sacaron al Secretario de Finanzas. De nueva cuenta la falta de transparencia, jugó en contra de nuestros representantes, quienes no hallan información publica certera y objetiva.

Es cuanto.

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