Armando Reyes Vigueras: ¿Se quedará solo Trump?

Armando Reyes Vigueras

Es evidente que existe una diferencia abismal entre dirigir una empresa –o un conjunto de las mismas– y encabezar un gobierno, en especial si es la nación más poderosa del mundo. Al parecer todos nos hemos dado cuenta de este hecho, a excepción de quien debería estar más consciente de esto, el presidente Donald Trump, quien da la impresión de que no ha notado en donde está parado.
Solo y sin amigos
La salida de Steve Bannon de la Casa Blanca, la cual se suma a una lista que amenaza con crecer, es una prueba de que el titular de la presidencia estadounidense no parece percatarse de cual es su verdadera función.
​Que ahora el pretexto sea los acontecimientos recientes en Chalottesville, en donde salió a relucir el racismo de grupos extremistas, pero que en el fondo sea motivo de los enfrentamientos de varios miembros del equipo cercano de Trump, nos da una idea de la manera en que se está manejando esta administración.
​El punto central de este asunto es la tendencia del magnate inmobiliario metido a político a querer manejar un gobierno como si fuera parte de sus empresas. En una compañía, el dueño puede tomar las decisiones que desee, a pesar de las consecuencias, lo cual puede justificar diciendo que es su dinero el que está en riesgo, pero en un gobierno esto no funciona así.
​De entrada existe un marco legal que limita las funciones y define como debe ser la toma de decisiones, algo que Donald Trump se ha pasado por el arco del triunfo con una regularidad espantosa.
​Que sus principales asesores sean su hija Ivanka y el esposo de ella, Jared Kushner, nos da una idea de la forma en que concibe la conducción de su presidencia.
​Las salidas de Michael Flynn y Antonio Scaramucci debido a distintos escándalos –la trama Rusa y declaraciones desafortunadas–, demuestran no sólo una falta de control en la Casa Blanca, sino un proyecto que no termina de concretarse en la mente de Trump y su familia, pues da la impresión de que el destino del presidente Trump será uno similar a los subalternos que tuvieron que abandonar el puesto.
​Esto nos debe llevar a pensar en el papel que tiene la familia en la administración pública, pues en distintas naciones se establece claramente hasta donde puede llegar una persona en los puestos públicos teniendo en cuenta la relación familiar.
​Pero parece que para Trump esto no aplica, ya que mantiene a su hija Ivanka no sólo como una de sus asesoras más cercanas, sino que le dejo su lugar en la pasada cumbre del G20 en Europa, algo que para muchos es motivo de cuestionamientos.
​Así, la colección de temas controversiales alrededor del empresario republicano que tienen de cabeza su gobierno sólo amenaza con crecer, luego de la presunta intervención rusa en las pasadas elecciones, la manera en que toma las decisiones acerca de temas claves, como las relaciones internacionales, además de los enfrentamientos que ha tenido con las naciones vecinas o aliadas.
​El problema es que un juicio político en su contra parece aún lejano, considerando que los republicanos controlan el Congreso de Estados Unidos y no van a permitir que la caída de Trump se de por esa vía, aunque si perciben que es una amenaza para mantener las posiciones actuales conforme se acerquen las campañas electorales para renovar una parte del Senado y la Cámara de Representantes en 2018, tal vez pudieran obligarlo a presentar su renuncia con cualquier motivo.
​Quizá ese sea el futuro de quien se ha caracterizado más por enviar mensajes de Twitter que por realizar alguna acción de trascendencia para su país.
​En el caso de México, esto nos debería servir de lección como votantes, pus no basta elegir al que ofrezca más promesas o en sus discursos señale cosas con las que coincidimos, pues tenemos que revisar si en verdad podrá cumplirlas o si tendrá capacidad para sacar adelante un proyecto para el país.
​Es una lastima que los Estados Unidos hayan pasado de ser una nación a la que muchos admiraban para convertirse, como ha señalado Chumel Torres, en la nación más pendeja del mundo.
​Pero en fin, si Donald Trump ha buscado quedarse solo corriendo a sus antiguos aliados, lo único que tenemos que esperara es que no se quiera desquitar con México, pues ya ven que nuestro gobierno se pasa de prudente ante alguien que sólo busca cumplir sus caprichos.
Del tintero
También es la ocasión para que en nuestro país revisemos no sólo quienes son los asesores de confianza de nuestros gobernantes, sino también si sus familiares cercanos influyen directamente en sus decisiones, no vaya a resultar una sorpresa este asunto.

@AReyesVigueras

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