Armando Reyes Vigueras: Escenarios cambiantes 2018

Armando Reyes Vigueras

Uno de los efectos de los sismos de septiembre tiene que ver con el escenario electoral del año próximo. Pocos dudan acerca de que se presentará un voto de castigo, aunque también podría aumentar el abstencionismo, pero al tener un electorado con más información y más maduro, la previsión de lo que pasará se vuelve complicada.

Bola de cristal

Acontecimientos como lo vivido el pasado 19 de septiembre influyen, sin duda, en el comportamiento social. Al igual que en 1985, las acciones y omisiones de los distintos órdenes de gobierno recibirán la sanción social.

La particularidad del 2017, en varios ámbitos, hace que sea necesario revisar diversos factores para tratar de prever los escenarios que se pueden presentar en los comicios del año entrante.

Y es que a diferencia de la década de los 80, ahora tenemos a una ciudadanía más informada —no necesariamente mejor informada—, además de que no enfrenta a un partido que ocupa la mayoría de los cargos de elección y puestos de gobierno.

Asimismo, cuenta con instrumentos de comunicación a su alcance y sabe que el cambio en el partido en el gobierno —en sus distintos órdenes—, se puede dar a través del voto.

Otro elemento a considerar, es que a partir de 2018 habrá reelección para legisladores y presidentes municipales, algo que cambiará la manera en que una parte de la clase política se relaciona con sus electores.

Con todo lo anterior, sabiendo además que lo acontecido luego de los temblores puede cambiar la manera en que los votantes decidan su sufragio, y a la espera de cómo se resuelva el tema de la reconstrucción de las zonas dañadas, lo único seguro es que los escenarios que se contemplaban para los comicios del año entrante se han modificado por completo.

Lo anterior en función de que la reconstrucción abre una oportunidad al PRI y a Peña Nieto para recuperar terreno si se toman medidas atinadas para esto, de lo contrario podremos hablar de una víctima más de los sismos.

En la Ciudad de México, se podría dar la posibilidad de que Morena avance más o dilapidar su oportunidad si Claudia Sheinbaum no maneja bien lo de las acusaciones por el derrumbe del colegio Enrique Rébsamen.

Además, por el momento no se ve a un claro beneficiario de todo lo sucedido. A este respecto, conviene recordar que tras el terremoto del 85, tuvieron que pasar dos años para que surgiera una figura que ayudará a canalizar el descontento de una parte importante de la sociedad en las elecciones presidenciales de 1988.

Cuauhtémoc Cárdenas cosechó buena parte del voto de castigo que se incubó luego del terremoto, ¿quién lo podrá hacer el año entrante?

Otra cuestión que habrá que analizar, tiene que ver con el sistema de partidos. Le recientes propuestas tanto para eliminar el financiamiento público, como a los legisladores plurinominales, aunque no se realicen como se ha planteado en el contexto de los sismos, si podrían derivar en una nueva reforma electoral que modifique —junto con el resultado de julio de 2018—, al conjunto de fuerzas políticas.

Hasta qué grado puede suceder esto, es algo que el tiempo se encargará de responder. Lo que queda claro es que no se puede mantener el actual estado de cosas, sobre todo luego de que la ciudadanía notó que la clase política no es parte de la solución.

¿Los candidatos independiente aprovecharán la oportunidad? Aún es temprano para responder esta pregunta, pero el momento que elijan para empezar una campaña en forma deberá tomar en cuenta las demandas ciudadanas surgidas tras la emergencia.

Algo similar se podría decir de los integrantes del Frente Ciudadano por México, en especial si logran articular un programa de gobierno que modifique el modelo que nos rige como país y resuelven positivamente la elección de su candidato.

Así, los meses por venir nos darán pistas para conocer qué cambios se pueden presentar rumbo a las elecciones del 2018. Lo único seguro, hasta el momento, es que la ciudadanía tendrá un papel importante en la definición de los comicios del año entrante, pues si recordamos lo sucedido en 1985, los votos empezaron a llegar a los partidos de oposición y ese año marcó el inicio del fin de la hegemonía priísta en la política mexicana.

También habrá que estar atentos a figuras como Miguel Ángel Mancera o Ricardo Monreal, además de algunos más de los aspirantes al 2018, quienes pueden ver como la realidad les modifica sus planes, en especial por el tema de la reconstrucción, pues eso de solicitar licencia en medio de tantos problemas sólo puede representar una derrota segura.

Del tintero

Lejos del ruido de tanta propuesta para eliminar prerrogativas, a los plurinominales u otras ocurrencias que surgen al calor del debate y los sismos, los partidos se encuentran revisando sus estrategias pues lo acontecido ha modificado tanto los escenarios que no pueden seguir trabajando sobre supuestos que ya se han modificado, por lo que habrá que esperar algunas sorpresas en sus planes conforme se acerque diciembre.

@AReyesVigueras

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