Oposición dividida y contagiada por Armando Reyes Vigueras

La pandemia por el coronavirus no sólo ha dejado al descubierto a un gobierno federal que ha dejado de lado su responsabilidad en temas de salud, sobre todo por la manera que hace a un lado los datos científicos, sino también a una oposición que busca cualquier recurso para golpear al presidente, con muy pocas propuestas en este y otros temas, pues todo es atacar y sacar raja política de cualquier asunto.
Ni donde hacerse
Una gran parte de la ciudadanía del país se encuentra a dos fuegos: Por un lado, los fanáticos del lopezobradorismo quienes buscan que todo mundo piense que tenemos en Palacio Nacional a un iluminado, al mejor mandatario de la historia y que todas sus decisiones y acciones son las mejores que se han podido tomar, escondiendo hecho como el que no se ha acabado la corrupción o los errores que se han cometido en materia económica y que impactan en el crecimiento del PIB.
Pero del otro lado, tenemos a una oposición cuyo único fin –esa es la impresión que dejan– es golpear con cualquier recurso a su alcance a López Obrador para tirarlo de la presidencia o, al menos, obligarlo a renunciar.
Se trata de antípodas que necesitan de la otra para sobrevivir, pues los fanáticos de la 4T requieren de sus adversarios para justificar su existencia y estos últimos necesitan de los primeros para tener un objetivo de vida.
No se recuerda una etapa en la historia del país en donde dos facciones peleen diariamente, no en las calles y por medio de las armas, sino en espacios de opinión –marcadamente las redes sociales– para tratar de vencer a sus adversarios.
Tal parece que la oposición se contagió del fanatismo de los defensores de la 4T y sigue la misma ruta que ellos, buscando cualquier resquicio para alcanzar su meta.
Es por esto que no tiene reparo en difundir cualquier información que busque desacreditar a López Obrador y sus acciones de gobierno, en especial la que suene más espectacular para sus propósitos, sin importar que sea falsa o que se trate de un montaje.
Por lo anterior, han difundido o contestado los mensajes que en Twitter se dieron a conocer en nombre del cantante de ópera que increpó a Felipe Calderón en un avión, sin darse cuenta que se trataba de una cuenta de muy reciente creación. También han reenviado mensajes que recurren a fuentes inexistentes, presentan datos falsos o con imágenes sacadas de contexto o de una fecha que no tiene relación con la información que comentan.
Pero la especialidad de esta oposición, en especial la que opera en redes sociales, es servir de caja de resonancia de las cuentas del oficialismo.
La estrategia de la 4T ha sido la de crear una plataforma para difundir su propaganda, gracias a líderes de opinión a los que se les ha dado espacios en medios de comunicación tradicionales, además de distintas cuentas que gracias al número de seguidores que tienen difunden los mensajes y buscan influir en los demás usuarios de las redes.
La oposición parece no notar esto y un día sí y otro también responden a cualquier provocación, haciendo que el mensaje de la 4T llegue a muchas más personas, en especial a quienes no están de acuerdo con este proyecto.
Se trata de opositores que se engancharon con el falso anuncio de una convocatoria para el 21 de marzo a una concentración en el Zócalo capitalino en defensa de López Obrador, con lo que lograron que mucha gente que no tenía conocimiento de ésta se enterara.
Así, sin reflexión, sin atender ningún consejo de especialistas o de personas que conocen mejor el tema de cómo combatir la propaganda oficial, esta oposición exhibe su egoísmo al pretender que lograran tirar al gobierno de la 4T a tuitazo limpio.
Por cierto, se trata de los mismos que no difunden ningún artículo de especialistas, de quienes con datos sólidos exhiben los errores del gobierno lopezobradorista, o de quienes hacen evidentes los desaciertos que han cometido en temas como el combate a la corrupción, el desabasto de medicinas, el manejo de Pemex, el bajo crecimiento económico, el manejo de la migración según los deseos de Estados Unidos y otros ejemplos que se pueden citar.
Para ellos vale más un meme que un estudio o reportaje que haga público que se trata de un gobierno con más errores que aciertos.
Pero, eso sí, si alguno de los líderes del lopezobradorismo emite algún mensaje en redes, de inmediato le contestan, le reviran con supuestos datos, se burlan –si es posible– de la ortografía y recurren a un meme para atizar una polémica que no lleva a ningún lado.
Se trata de una oposición que, financiada o no por algún partido político como se especula, no ofrece algo a los ciudadanos que no están de acuerdo con la manera de proceder del actual gobierno federal, pero que tampoco buscan que haya un nuevo mandatario por la presión de un grupo cualquiera.
Tenemos una oposición dividida, distraída y contagiada del peor fanatismo que hay en el país. En el 2021 es probable que tampoco se den cuenta de sus errores.

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