Quien tome la renuncia de Javier Jiménez Espriú como un pleito entre lo civil contra lo militar, en verdad se equivoca.

La coyuntura para el ex secretario de comunicaciones y transportes, no podría ser mejor, debido a que, tanto su nombre como el de su esposa, saldrán a flote en el asunto Lozoya-Odebrecht.

Es una realidad innegable que, las aduanas mexicanas han sido la opulencia de la corrupción e impunidad, desde hace por lo menos 50 años. Entrar en ellas para controlar que cumplan con su objetivo real, será un gran reto para la armada de México y el ejército mexicano, sin embargo, ese reto no debe caer en la ya de por sí, desgastada tradición de algunos, por echar a pelear a civiles contra militares.

Aún y a pesar de que este espacio editorial, se convierta en uno repetitivo, correré el riesgo, debido a que las preguntas formuladas aquí, en torno a la relación civil-militar, no son contestadas por los críticos de la acción militar en pro del desarrollo y seguridad nacional.

Reitero, mis preguntas:

  1. ¿Existe una solución mejor para problemas y amenazas nacionales, que no sea la militar?
  2. ¿También es responsabilidad de las fuerzas armadas que otras instituciones se fortalezcan para no repetir sus errores e ineficacia?
  3. ¿SEDENA o SEMAR, están realizando acciones ilegales o bien fuera de su ámbito de competencia e interés?
  4. ¿No está probado y justificado que, cuando los militares recuperan espacios en manos de la delincuencia o de corruptos, los civiles los vuelven a perder?
  5. ¿De qué poder se habla, cuando se afirma que los militares quieren hacerse de él? ¿Del poder político? ¿Del social? ¿Del económico?
  6. ¿Cuáles secretarios de la defensa o marina, al término de su gestión, han buscado una posición política en los últimos 45 años?
  7. ¿No ha sido el propio instituto armado quien ha castigado a sus propios integrantes cuando han cometido excesos o abusos?
  8. ¿Quién gana, cuando los soldados de tierra, mar y aire, cumplen sus misiones constitucionales?
  9. ¿Por qué nadie habla de militarización cuando se aplica el Plan DN-III o el Plan Marina? O cuándo se realizan campañas de salud o de alimentación, ¿Por qué nadie habla de militarización cuando se entregan libros de texto gratuito o bien, despensas o medicinas?
  10. ¿Por qué siguen siendo por décimo año consecutivo las fuerzas armadas, la institución de mayor nivel de confianza entre los mexicanos?

Tanto para el General Luis Cresencio Sandoval como para el Almirante José Rafael Ojeda, la misión es clara y contundente; soldados y marinos apoyando el actual proyecto de nación, como lo hacen todas las fuerzas armadas del mundo, con sus gobiernos en turno.

Lo que pocos han dado cuenta es que esta relación entre los secretarios de la defensa y marina con el presidente, siempre es cíclica, es decir, cuando son candidatos, subestiman a futuro la relación con los militares, ya que creen que eso les dará más votos. Una vez en el cargo, el presidente comprende la importancia de la relación y que la lealtad que le tendrán los militares, será inquebrantable y por tanto, bilateral.

UNA VEZ COMPRENDIDA, ACEPTADA Y CONFIADA ESA RELACIÓN, SE VUELVE INDISOLUBLE POR EL RESTO DEL SEXENIO.

LO QUE ES CÍCLICO TAMBIÉN, SON LOS CRÍTICOS QUE NO CONOCEN LO ARRIBA MENCIONADO; SIEMPRE INSISTEN EN LO MISMO.

INSISTEN EN QUE NO GANA MÉXICO…

QUE, SOLO GANAN LOS MILITARES.

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@elibarrola

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