Luis Octavio Murat

Varios son los descuidos cometidos por secretarios de Estado del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, varios diputados y senadores de Morena. Errores que son inaceptables, que denotan “chambonería” y escasa o nula experiencia en labores de gobierno.

“Los errores de dedo” del Secretario de Educación, Esteban Moctezuma, que ponía fin a las autonomías universitarias, o el error de la Secretaría de Hacienda recortando los presupuestos a las universidades e institutos, o la descuido del Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, que hizo ruido en el ámbito diplomático, al anunciar que se reducirían gastos de la protección consular en 80%, lo que implicaría suspender apoyos para colegiaturas, renta para vivienda, y, además, tener que soportar al nuevo equipo de colaboradores del Canciller Ebrard, que los maltrata y los acusan de malgastar los dineros del pueblo al darse vida de reyes.

“Este error de dedo” de Marcelo Ebrard y su pandilla, daña la operación de la red consular del país en el mundo, toda vez que los funcionarios diplomáticos y consulares al aplicarles los recortes de apoyo, “trabajarían” en condiciones de fuerte presión económica y de inseguridad laboral, que, en ciertos casos, han producido efectos lamentables como la venta de pasaportes, de permisos consulares indebidos, de valijas diplomáticas con droga, y de aquellos ilícitos que, durante un tiempo, dañaron la imagen diplomática y consular de México en el mundo.

“Los errores de dedo”, los recortes presupuestales y la prepotencia de los nuevos funcionarios cercanos al canciller Ebrard, que, por cierto, ya se anticiparon, casi 6 años, presumiendo la candidatura de Marcelo Ebrard a la Presidencia de la República; son actos que dañan, considerablemente, la confianza, la responsabilidad y eficacia de las labores consulares; dañan, considerablemente, la confianza, la responsabilidad y la seguridad en el empleo de los trabajadores de las embajadas y consulados mexicanos.

Por cierto, la acción diplomática, consular y migratoria de México se vio, de pronto, enfrente de dos temas importantes: La decisión del Gobierno de Estados Unidos de implementar la sección 235 (b) (2) (C) de su Ley de Inmigración y Nacionalidad, la cual permitiría, (sin pedir autorización al Gobierno Mexicano) deportar a extranjeros, no mexicanos, a México, a fin de que aguarden, sin límite de tiempo, el desarrollo de su proceso migratorio en los Estados Unidos.

La respuesta del Gobierno Mexicano, de inicio, fue suavizar la impositiva decisión migratoria estadounidense, afirmando, a través de un boletín de prensa de la Cancillería, que México reafirma su derecho soberano de admitir o rechazar el ingreso de extranjeros a su territorio. Por todo esto, por razones humanitarias, por la Convención sobre el estatuto de refugiados, por la Convención Contra la Tortura, permitirán la internación de los deportados de Estados Unidos. Cuida la Cancillería el aclarar que las decisiones tomadas por ambos países no constituyen un esquema de tercer País Seguro en el que se obligaría a los migrantes en tránsito a solicitar asilo en México.

Más claro, “los dejaste cruzar por tu territorio, ahora te los regreso y paga tu su estancia mientras tramito sus documentos”.

“A tragar sapos en tiempos navideños”.

No obstante, la decisión del gobierno estadounidense se fue madurando en el medio político mexicano, se dejó pasar la sorpresa que sorprendió a la Secretaría de Relaciones Exteriores el miércoles por la mañana debido a que sus homólogos estadounidenses no consultaron con la Cancillería mexicana. Fue una ruda decisión unilateral del gobierno de Estados Unidos.

Al respecto, el Comisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillen López, señaló que este órgano dependiente de la Secretaría de Gobernación no tiene la capacidad jurídica ni material para recibir a los migrantes deportados, los cuales oscilan entre 250 a 300 mil personas por año, incluidos migrantes nacionales.

“Hay una etapa de instrumentación en este momento que se debe cumplir en el INM, pero en el corto plazo, imposible”.

¿Se inició el pago del muro, como dijo Trump?

Por último, noticia grata fue al enterarnos, que la Unión Europea dio a conocer su interés en participar en el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica, a través de proyectos sostenibles, contribuyendo a prevenir las causas que originan los fenómenos migratorios, al combatir la pobreza y la desigualdad social.

Dichos aspectos son coincidentes con la visión global y la filosofía de la Unión Europea, subrayó el embajador Rudischhauser, a nombre de la Unión Europea.

@luis_murat

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