José García Sánchez

Aquí la palabra la tiene armando Ríos Píter. Debe reclamar que su competir hacia una candidatura independiente hizo trampa, le hizo trampa a él, quien se quedó en el camino.

Es decir, El Bronco, que sí ganó la candidatura, con la invaluable ayuda del Tribunal Electoral, le hizo trampa a Armando Ríos Píter y a los mexicanos, en complicidad con el partido al que Ríos Píter se alió hace unos días, por lo que éste deberá fijar su posición.

Aquí, Ríos Píter deberá aclarar en qué lugar se encuentra, por lo menos reclamar a su competidor Jaime Rodríguez Calderón, pero también reclamar al PRI, cuyos militantes, por lo menos, 2,432 de ellos, ayudaron a reunir firmas a El Bronco.

La complicidad que huele a fraude anticipado ya estaban planeada. El Bronco debe ser investigado y en caso de ser responsable, castigado de manera ejemplar, pero también el PRI, sobre todo en el Estado de México, la meca del fraude electoral desde hace más de seis años.

Todo estaba orquestado desde el principio, probablemente la incorporación de Ríos Píter también, de no ser así lo debe aclarar el guerrerense antes de que la mancha negra de la corrupción prisita lo absorba más.

Los auxiliares que El Bronco registró para recabar firmas, se encuentran en el padrón del PRI.

Los estados donde más priistas se registraron son donde El Bronco obtuvo con mayor rapidez las firmas que exigía el INE por entidad: Nuevo León, Estado de México, Tamaulipas y Tabasco. No podemos pensar que esto lo desconocía el PRI, ni el Bronco, y probablemente Ríos Píter, quien deberá deslindarse de este fraude electoral, que no puede denunciarse ante el Tribunal Electoral que es, al mismo tiempo, juez y parte, o sea cómplice y fiscal del enemigo.

El Bronco nos cuesta dinero a los mexicanos aunque no acepte dinero del INE. El tiempo que se le otorga son concesiones a los espacios de todos los mexicanos.

De los impuestos que pagamos los mexicanos se sufragará una campaña que nunca debió existir. Además, les restará tiempo de presentar proyectos a los verdaderos candidatos a la Presidencia de la República, es decir el daño que causa El Bronco a los mexicanos, a la economía, a la democracia es invaluable y seguramente no habrá castigo para ellos. Quienes delinquen son los hombres del poder, desde donde todo es impunidad.

Aristegui Noticias recibió la información oficial, luego de solicitarla a las instancias de transparencia, el nombre de los colaboradores del El Bronco, de tal suerte que priistas de 81 municipios mexiquenses ayudaron a El Bronco a juntar firmas. Asegura dicha información entregada a la agencia noticiosa que “En el Estado de México, El Bronco superó las firmas ciudadanas que necesitaba y de las 114 mil 593 que necesitaba, acabó consiguiendo un total de 155 mil 609, es decir, un 35% más”, tan sólo en esa entidad.

El Bronco debe ser investigado por una instancia que no sea el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. De hecho su delito es penal en caso de comprobarse.

Si Ríos Píter deja avanzar este tipo de anomalías, de las que fue víctima, quiere decir que no sólo él es cómplice de una triquiñuela electoral sino que su denominada Red Espíritu Jaguar, con muy pocos miembros, puede convertirse en una asociación con un padrón inflado artificialmente para poder asegurar que la mayoría la tiene Meade al final de la batalla, sin ser cierto, desde luego.

Ríos Píter debe decir esta boca es mía, aunque sea sólo para saber si está del lado de la legalidad o del fraude. En una democracia El Bronco debe salir de la contienda y ser castigado.

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