En diversas ocasiones, se ha abundado sobre la importancia de las riquezas biológica, lingüística, cultural y paisajística de nuestra entidad, pero poco se ha dicho sobre otra que, al estar generalmente escondida bajo una capa de suelo, no se visualiza, pero que es igual de importante que las anteriores. Me refiero a la diversidad geológica, entendida como la variabilidad de materiales presentes al interior de la corteza terrestre, su composición y procesos de evolución. La importancia ésta reviste en que determina tanto el tipo de suelos y el relieve, así como la presencia de especies de un territorio; es por eso que diversos especialistas, indican que una de las causas de la gran biodiversidad de Oaxaca, es la complejidad geológica de nuestra entidad.

El proceso de formación natural de nuestro país, ha promovido la existencia de una importante diversidad geológica y características únicas en el relieve, ejemplo de esto es la presencia de dos grandes cadenas montañosas; sitios donde el tiempo se ha detenido desde hace millones de años como Cuatro Ciénegas, en el estado de Coahuila y la península de Yucatán, que presenta evidencia de colisiones con meteoritos y aguas subterráneas. Esta diversidad, es una de las razones por las que desde el punto de vista geológico, el territorio mexicano es una de las zonas más complejas del mundo, contribuyendo a entender la historia evolutiva de la Tierra. De la misma forma que con otros atributos naturales y culturales del país, la geología del estado de Oaxaca es una de las más complejas e interesantes del suelo mexicano, dada la diversidad y larga historia con que cuenta: rocas de más de 540 millones de años de antigüedad, diversas formas y relieves como montañas y valles.

Por su parte, una de las regiones donde se puede apreciar la complejidad y características de la riqueza geológica de la entidad, es la Mixteca, zona en la que se concentran manifestaciones como vestigios fósiles y formas de la superficie terrestre, colores de tierras, capas que dan cuenta de las distintas eras geológicas, entre otras. Ante este panorama, diversos espacios de la región han llamado la atención de la comunidad científica nacional, especialmente de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes con base en el resultado de diversas investigaciones, integraron una propuesta para designar a parte de la Mixteca, como uno de los más de cien Geoparques Mundiales que existen en el mundo. Ante esto, es importante mencionar que un geoparque es definido como “Territorio que presenta un patrimonio geológico notable que es eje fundamental de una estrategia de desarrollo territorial sostenible basado en la educación y el turismo” . Esta iniciativa tiene su origen en el año 2015, cuando los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), ratificaron la creación de la red de “Geoparques Mundiales de la UNESCO” para “promover la utilización del patrimonio natural y cultural del área con la finalidad de incrementar la conciencia y comprensión de temas como la importancia del aprovechamiento sostenible de los recursos de la Tierra”. Como era de esperarse y después de la revisión internacional realizada como parte del protocolo de designación, el 5 de mayo del 2017, se denominó a una micro región que abarca parte de los territorios que comprenden los municipios de San Juan Teposcolula, San Bartolo Soyaltepec, Santa María Chachoapam, San Juan Yucuita, Santiago Tillo y San Pedro Topiltepec como un Geoparque Mundial, denominándolo “Mixteca Alta”.

No obstante que esta designación debe ser un motivo de orgullo para la sociedad oaxaqueña y promover los esfuerzos de las autoridades para dar cumplimiento a los objetivos que establece la comunidad internacional al designar un nuevo sitio como geoparque mundial; existen limitantes, como el hecho de que esta figura no se encuentre reconocida como modalidad de área natural protegida, esto de acuerdo con el marco legal vigente, lo que impide la asignación de presupuestos para la ejecución de su plan de trabajo; aunado a que a nivel estatal, se desconoce la importancia de este sitio y por ende, no se desarrollan esfuerzos para el seguimiento y ejecución de acciones de mejora. Dicha problemática, sumada a los retos de pobreza y marginación con que cuenta la región, son una amenaza para mantener dicha designación, máxime cuando el nombramiento de Geoparque Mundial tiene una vigencia de 4 años, después de los cuales, si la UNESCO no observa que se han desarrollado acciones de mantenimiento, conservación y mejora de infraestructura, del sitio, retira el nombramiento.

Con lo anterior, se hace evidente la necesidad de desarrollar acciones inmediatas como: designar personal para la atención del sitio, lo más pronto posible; elaborar un plan de acción con presupuesto anual y cronograma; la creación de un centro interpretativo, mayor difusión, mejora de la imagen e infraestructura urbana, entre las más importantes.

Como oaxaqueña y como mixteca, me siento orgullosa con la designación de este geoparque, de la misma forma que reitero mi compromiso con la conservación y mejoramiento del sitio, especialmente en lo que concierne a llamar la atención de la sociedad y autoridades para la atención del mismo, porque #AhoraesCuando tomar medidas contundentes para un verdadero desarrollo sustentable de mi región.

*La autora es Diputada y Presidenta de la Comisión Permanente de Ecología en la LXIII
Legislatura del H. Congreso del Estado de Oaxaca

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