José García Sánchez

La realidad del país está polarizada a tal grado que la sentencia de si no estás conmigo estás contra mí no sería ningún exceso o estridencia sino una postura cotidiana de los ciudadanos y los políticos.
La develación de Javier Corral en Chihuahua, luego de la detención de Alejandro Gutiérrez, mueve a ese tipo de radicalismos. La acusación es tan grave que exige de una postura definida; sin embargo, un pintoresco personaje que entró a la política por su silvestre personalidad –para darle aire fresco ala rancia política nuevoleonesa, una especie de Fox norteño, y ahora no quiere renunciar los privilegios–, dice que el acusador Javier Corral es el malo y Hacienda y el gobierno federal, es el bueno.
Jaime Rodríguez Calderón, precandidatos independiente a la Presidencia de la república muestra de qué lado está, postura que lo descalifica como candidato independiente y muestra la verdadera intención de muchos de los precandidatos independientes, que es la de apoyar al partido en el poder desde esa candidatura.
La polémica entre Corral y el gobierno federal en general y en particular con Hacienda fue interrumpida por la intervención del gobernador de Nuevo León con licencia, quien da a conocer públicamente el gasto en comida que realiza con su “vieja” y su caballo, resultando éste más económico que su esposa.
En esa interrupción poco afortunada para El Bronco, señaló que ningún gobernador batalla con el presupuesto federal, que proviene de la Secretaría de Hacienda, luego de que Javier Corral, denunciara que el Gobierno federal castiga financieramente a su estado en represalia por las investigaciones de desvíos del PRI en la gestión de su antecesor, César Duarte.
Así, abiertamente del lado del gobierno exigió que Corral jurado pruebe su dicho, y arremetió contra el PAN y los panistas, casi de manera gratuita y, por demás, ingrata, en una manera peculiar, pero sistemática, de denostar al contrincante, al afirmar que: “A los políticos del PAN les gusta mucho declarar y hacer estridencia”
Las sospechas de que la gran mayoría de los precandidatos independientes sólo llegan a la escena electoral para pulverizar el voto de los candidatos opositores se refuerza con estas declaraciones de ese pintoresco personaje cuyos atributos políticos son nulos y su sensibilidad social inexistente.
La aparición de los candidatos independientes viene a proteger el sistema de partidos aunque aparente lo contrario, por lo menos en esas elecciones del 1 de julio, y refuerza y legitima la permanencia del partido en el poder.
Por su parte, Jaime Rodríguez debe pagar la factura con el poder que le sirvió de puente para la candidatura porque en la legislación de su estado no hay licencias por seis meses, pero gracias al mayoriteo del PAN y del PRI, pudo sacar adelante este proyecto que fortalece al PRI, en lo particular, pero al sistema de partidos en lo general.
Aquí, El Bronco, a pesar de deberle su licencia a los legisladores locales del PAN, arremete contra los panistas con el pretexto de que la conducta del gobernador de Chihuahua, simplemente no le agradó por afectar los intereses de sus protectores, y esa será la postura de El Bronco de ahora en adelante, defender al sistema encabezado por el PRI.
Rodríguez sugirió que si Corral quiere más dinero tendría que ponerse a trabajar, y no pedírselo a la Federación, además de cuestionar el manejo de los recursos por parte de los gobernadores panistas:
Es decir, E Bronco le paga el favor al PRI, al gobierno federal, al Presidente, incluso a Meade pero no lo hace así con el PAN, cuyos 16 diputados hubieran podido echar abajo su permiso por seis meses, ya que son más legisladores locales del PAN que del PRI en el Congreso de Nuevo León.
Esto es una traición, pero sobre todo una muestra de que El Bronco no va solo, va con el apoyo de la estructura de gobierno y el PRI tienen en la candidatura de este silvestre sujeto, un partido más en su coalición que no se atreve a decir su nombre.

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