Humildad ante todo. Los cargos públicos son pasajeros

Othón Abel Sibaja Suárez

 

Ya vamos a llegar a 100 días de gobierno tanto en el gobierno estatal como en los gobiernos municipales en el estado, sin duda las administraciones que les entregaron dejaron un caos y muchas deudas pendientes que es difícil dar los resultados, que quizá, muchos deseen dar en estos primeros tres meses al frente de la administración pública, pero no obstante pretextos no debe haber para tratar de dar los mejores resultados para los gobernados, al final ellos los llevaron a ese lugar.

Y una de las situaciones que están marcando a las administraciones actuales es, sino todos, si en su mayoría los empleados de confianza, esos que creen que por ser de la línea política de su jefe inmediato nadie puede decir o hacer nada en su contra. A pesar que en la actualidad se han creado políticas que han mejorado el servicio en muchas instituciones públicas, tratando de erradicar este problema de años, la “burocracia”. Sin embargo todavía existen servidores públicos que prestan una mala atención, creyendo ser dueños eternos de los puestos que ocupan. Cuando los cargos públicos son pasajeros y hay que trabajar con toda la responsabilidad y honestidad, sin duda alguna.

A contrario de los malos elementos que están al frente de los ayuntamientos u oficinas del gobierno del estado. Existen quienes realmente merecen estar ahí donde las diferentes masas que necesitan de tal o cual servicio son bien atendidos. Ellos brindan una excelente atención y están pendientes de que el gobernado se lleve una buena imagen donde prestan sus servicios. Lo malo que son pocos los que reconocen que en cualquier momento se terminará su relación laboral y lo que queda es la gran amistad con las personas a las que eficiente y eficazmente sirvieron.

Ojala aquel servidor público por elección popular sepa tener a su alrededor gente que lo ayude, no que lo perjudique, porque muchas veces ese particular o su jefe de oficina en vez de dar una solución en su ausencia o tratar al gobernado de manera correcta, los trata con la punta del pie y hay que tener cuidado y más ahora que los presidentes municipales y diputados locales tendrán la oportunidad de reelegirse y aun se haya ganado la elección del año pasado por un margen amplio, a partir de su toma de protesta empiezan de cero y deben sembrar para cosechar en el 2018. No se diga aquel que gano por un marguen estrecho. Pero ya veremos aquellos que sirvieron negativamente, con arrogancia, sin respeto y como vulgarmente se les dio la gana, en diciembre del 2018, si no ganan la reelección, tendrán  miedo de perder su empleo ya que su ego les impide verse de nuevo como un ciudadano común y corriente perteneciente a la masa en la que todos estamos.

Ya que el “poder político”, el puesto grande o alto, la bonita oficina, las relaciones sociales con autoridades, jefes y grupos importantes de la sociedad, en algún momento tienen que terminar. Porque así es la Ley de la vida. Ojala lo entiendan algunos empleados de confianza que son eso empleados y los impuestos de donde salen sus sueldos son de los que tratan mal en su empleo. Pero como siempre amigo lector, usted tiene la última palabra al respecto.

 

 

 

 

 

 

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