(*) El título orginal es “Un muro que nos afectará sin duda alguna, pero que tiene el derecho de hacerlo…”

Donald Trump hizo de la inmigración ilegal y de la construcción de un muro en la frontera de su país con México parte central de su campaña por la presidencia, y que le dio resultado y lo llevo al triunfo. Sin embargo, cabe la posibilidad que puede suavizar tan obstinada postura que defendió durante las elecciones primarias de su partido. Pero todo esto se podría dar si tiene buenos asesores o valora lo que los inmigrantes también han significado en la economía de su país, un país, como Estados Unidos, de inmigrantes en su mayoría y que los verdaderos nativos de ese país son ahora minoría y marginados, que no son otros, que los indios americanos. Pero que hoy muchos sacaron a relucir su desprecio reprimido en contra de los latinos y que en Trump solo vieron la posibilidad de sacar tal desprecio dándole el triunfo cuando las encuestadoras decían lo contrario.

Sin embargo, Estados Unidos tiene todo el derecho de hacer en sus límites territoriales lo que mejor le plazca, nadie puede decirle que no, ni tampoco nadie debe intervenir en su política interna más que ellos mismos; al final es su soberanía y como tal se debe respetar.
Lo que quizá ofende más, es que Trump generalizo que los mexicanos son de lo peor, como diciendo que por nuestra culpa su país es consumidor de drogas, que los mexicanos y los latinos en general, somos unos violadores, corruptos y demás, cuando los americanos también en su historia hay de todo tipo de delincuentes, desde los peores narcotraficantes o asesinos seriales o violadores o de cuello blanco; incluso, Donald Trump es el presidente electo del país vecino con mayor número de demandas, por el propio estado (el fisco) y es él, el que va a estar al frente del mismo el próximo veinte de enero.

Eso es lo que dolió realmente, que alguien que está señalado por su propio gobierno como un delincuente de cuello blanco venga a decir que somos lo peor de lo peor de la humanidad y que somos el cáncer de su país, cuando el públicamente está señalado de igual manera, solo que hoy será el presidente del país más poderoso del mundo y nadie se atreverá a recordar tales señalamientos.

Por supuesto este muro si se construye, afectara a nuestro país, pues es una gran verdad, que las remesas que provienen de nuestros conciudadanos que trabajan en suelo americano son de vital importancia para el país y no se diga para las familias que dependen de esos dólares que envían sus familiares. Pero el país vecino debe recocer que la entrada de dólares proporciona recursos para que los países receptores, como es el caso de México puedan importar bienes y servicios estadunidenses, además que las empresas estadunidenses son las que realizan los envíos de dinero de los inmigrantes que les representa grandes ganancias, ejemplos como estos hay muchos, que al final también aquellos grupos de peso político y económico de Estados Unidos, que “valoran” la mano de obra barata, que ven ganancias económicas utilizando a los inmigrantes como trabajadores, empezaran a presionar a Donald Trump sin duda alguna o al menos eso puede suceder.

La realidad es que si hay un desbande de inmigrantes hacia nuestro país, peligra que haya perdidas económicas para ambos países pero sobre todo para nosotros, aumentara el desempleo y por ende la delincuencia, entre otras cosas más y todos debemos estar preparados para lo peor, si queremos salir abantes de esta situación. Pero como siempre amigo lector, usted tiene la última palabra al respecto.

DEJA UNA RESPUESTA