REDACCION

 

Para algunos estudiantes, la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) ya no es la misma: antes tenía talentos y ahora todo está de cabeza. Sin embargo, para los sindicalizados es la misma: despidos injustificados, incumplimientos de acuerdos, desplazamiento de cargas académicas, además del “saqueo” en sus escuelas.

Hoy es el segundo día que docenas de jóvenes, por periodos intermitentes de tiempo permanecen en la puerta de la rectoría de la UABJO, donde tiene su oficina el rector-investigador, Eduardo Bautista Martínez y también, donde tiene su origen el círculo vicioso del conflicto interminable de las universidades públicas.

“Nosotros venimos de la Sierra Mixe. Nuestros padres han hecho todo el esfuerzo para que entremos a la universidad y un día tengamos una mejor calidad de vida, pero la UABJO, ya no es la universidad que tenía talentos como antes, ahora todo está de cabeza”, comentan dos indígenas. 

Con huaraches, un morral con libretas, un joven observa y observa y pregunta a su compañero con quien llego a la Ciudad de Oaxaca para estudiar:

¿Ahora que vamos hacer?, ¿Aquí ni clases hay?

Y su compañero responde en su lengua materna. Se hace un breve silencio, y ambos se retiran del lugar.

Líderes y seguidores del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Benito Juárez de Oaxaca (STAUO) tienen en su poder Ciudad Universitaria, bajo el argumento de la falta de respuestas a sus demandas, lo que provoca que al menos 25 mil estudiantes se quedaron sin clases.

Rufino Camarillo Cuestas, secretario de Prensa del STAUO sostiene conocer que no hay respuesta del rector Eduardo Bautista Martínez, lo que demuestra su desinterés para atender la demandas, pero también está la revancha del grupo que apoyó al también investigador universitario: no permitirán que el Sindicato Único de Maestros (SUMA) haga y deshaga en la “Benito Juárez”.

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